sábado, 3 de mayo de 2008

Montevideo: tan bella, tan querida

Hace mucho tiempo pensé en ampliar y complementar el artículo de Montevideo, para elevarlo a la categoría de artículos destacados. Sin embargo, la falta de tiempo y las rencillas internas de la enciclopedia han retrasado la tarea.

Plasmada de tradición y de raíces europeas, Montevideo es un icono de referencia para el avance de Latinoamérica, no sólo por haber sido elegida la ciudad con mejor calidad de vida en 2007, y no sólo por ser la sede administrativa del Mercosur, sino porque además, por alguna razón, fue elegida en 1930 para ser la anfitriona del primer mundial de fútbol de la historia. Con apenas 120 km² de superficie, enmarcada en un departamento homónimo de unos 540 km², es la ciudad más grande de Uruguay y su capital. Situada a 3.000 km al norte de la Antártida, es la tercera capital nacional más austral del mundo, sólo superada por Wellington (Nueva Zelanda) y Canberra (Australia). Asimismo, es uno de los puertos naturales más importantes de América Latina, alberga numerosos centros culturales y universitarios, como el Casal Català o el Centro Gallego, que es el más antiguo del que se tenga registro.

Hablar de Montevideo, la capital de la ex Suiza de América, no sólo es hablar de una ciudad de rasgos europeos, donde la mayor parte de su población es de origen español e italiano, sino también de una de las dos principales ciudades, junto a Buenos Aires, que se asientan sobre la cuenca del Río de la Plata, cuyo delta es el más ancho del planeta. Costas, sol y playa, pero también historia, cultura y diversidad, son sinónimos de una ciudad que, con algo más de un millón de habitantes y una zona metropolitana que alcanza el millón y medio de personas, fue la cuna de emblemáticas figuras como José Gervasio Artigas, prócer uruguayo y precursor del federalismo argentino y de la emancipación americana.

Bulevares, museos, rascacielos y amplios parques, Montevideo integra naturaleza y modernismo, ciudad y campo en un sólo centro urbano. Y, aunque parezca una propaganda, uno se queda escaso de palabras para darle cabida a una ciudad de estas características, grande y pequeña, antigua y nueva, rica y pobre al mismo tiempo, pero también única en estos aspectos.

En el aniversario de la fiesta de Madrid, he querido rendirle homenaje a la ciudad que me vio nacer y me dio asilo durante mis casi primeros diecinueve años de vida. Desde la distancia, donde el océano y los mares separan a los hijos de las madres, uno de ellos, lejos aunque ni mucho menos distante, le agradece por todas las experiencias, buenas y malas, vividas y sufridas en la que fue y siempre será mi primera casa.

2 comentarios:

Dodo dijo...

¿Wikipedia *Semanal*? Vas a tener que cambiarle el nombre al blog, Gus. :-P

gonza dijo...

saludos hermano uruguayo!!!
he leido tu entrevista, felicitaciones. Argentumm