domingo, 27 de julio de 2008

La Máscara de la Wikipedia Roja



No, no se trata ni mucho menos de la historia de Edgar Allan Poe "La máscara de la Muerte Roja", pero sí toma como punto de partida esta obra literaria norteamericana.

¿Cuántos de nosotros - colaboradores voluntarios - hemos recibido amenazas, acosos o, incluso, avisos de muerte? La respuesta es ampliamente divulgada. En cierto modo, el paralelismo entre el vándalo, o en su defecto, el usuario anónimo, y la extraña figura misteriosa de rojo, es digno de una película. Por un lado, los rollos políticos traen como consecuencia guerras de ediciones: unos contra otros, mientras buscan a un mediador que lo soluciona callando a ambos, con un tiro en seco a la protección de la página, de modo que no puedan perpetrarla los invasores.

Además de guerras, tenemos vandalismos, que serían como los atentados - a veces con bombas, a veces con protestas y pancartas - que ponen a prueba de fuego la armonía de wikipedia. Es el típico caso de ver a los bibliotecarios como seres "autoritarios", "fascistas" o, como me han dicho hoy, "con afán de protagonismo". Todo un mundo de personas allí fuera, buenos y malos, perpetrando en la enciclopedia, haciéndose eco de una debilidad o distracción del usuario más vulnerable.

Cuando las guerras arrasan, se expulsan a los caídos en combate, que son casi siempre los "malos", aunque, como en cualquier drama, hay para todos los gustos.

Las ventanas, una de cada color, del mismo estilo que las habitaciones, representan a cada artículo y a sus editores, tan diferentes entre sí, pero unidos a la par de la obra que realizan en conjunto. Al final del camino, encontramos al reloj de ébano, al tiempo mismo, efímero y silencioso, que nos va marcando y en el que vamos dejando nuestra pequeña huella antes de, un día, sin pensarlo, desaparecer, tras haber dado una parte de nosotros. La dulce impronta, el esfuerzo de cada cual, tan diversos como los colores, tan diminutos en el universo como personas en una enciclopedia, han dicho adiós, y no se sabe si volverán, porque la wikipedia "roja" les ha marcado con su insignia, una que, sin importar a donde vayamos, es silenciosa y reconocida por todos pero que, con todo, está llena de anonimato y tiene su final. El mío aún no ha llegado, pero estuvo cerca. El de otros ha venido y se ha marchado. Aquí estoy, para no ceder ante ella, la insípida pero siempre presente, guerra wikipédica.

*Nota: para la presente entrada no se ha tenido en cuenta ni al Cojuelo ni a ningún otro usuario en especial.

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