miércoles, 6 de agosto de 2008

Observaciones

Imaginemos que un usuario X, que puede o no ser real, mantiene una seria discrepancia contigo. Tú, en respuesta a su réplica, le respondes respaldando tu punto de vista. Hasta aquí vamos bien, luego hay otros caminos a considerar.

  1. Ese usuario X, como se ha quedado ya sin muchos argumentos, llama al usuario Y, curiosamente muy amigo suyo, y le insta a que lo defienda. A su vez, el individuo Y, como también se ha quedado sin artillería, empuña el arma y la arroja para que te dé en algo que realmente te moleste, aunque pertenezca ya al pasado. Te reprende y te acusa, por ejemplo, de mal manejo de los botones. Tú, un tanto asombrado, otro tanto "cabreado", intentas responderle con serenidad, aunque por momentos resulte imposible. Mi pregunta es, ¿tiene realmente sentido defender a tu compañero usando un argumento tan débil y patético? ¿Ganas algo con eso? ¿Qué necesidad tiene el usuario Y de ir a meter sus narices cuando se está llevando a cabo un debate, de tono absolutamente normal, entre X y Z? Desde luego creo que ya somos todos grandes como para defendernos por nosotros mismos sin la ayuda de Papá Pitufo. ¿O será, acaso, que X no teme llevar la contraria a Z porque sabe que siempre tendrá el apoyo de alguien como Y?
  2. En esas, entra otra persona, el usuario W, que se lleva mal o no simpatiza demasiado con Z, pues han tenido roces en el pasado y, como ya está bastante quemado, busca hacer buena letra y defiende, en plan "hacer la pelota", a quienes realmente pueden actuar en su defensa en ese momento. Pero, por si con esto no alcanzara, luego viene nuevamente W, te da lecciones de buen hacer y comportamiento, te pide que te calles, y te ruega que no vuelvas a tomar acciones "equivocadas", aunque en el fondo no lo sean, partiendo de la premisa de que él/ella es justamente la persona más apropiada para hacer de mediador, cuando todas, o casi todas, sus acciones, son deleznables y cuestionables. ¡Qué ironía! ¿Es mejor reír o llorar en estos casos? Lo dejo a vuestro criterio.
Como digo siempre, los hechos de uno hablan por sí mismos. De todas maneras, si se quiere discutir con propiedad, es mejor mantenerla. Si se pide calma, es mejor no perderla. No es un argumento válido pedir tranquilidad y luego ser tú quien rompa el vaso.

Aclaro que los hechos antes descritos no hacen referencia a ninguna persona física o real, o, al menos, si lo hacen, quedará a criterio de las personas que se puedan dar por aludidas. Nos vemos en la siguiente entrada.

5 comentarios:

Gaeddal dijo...

Cobarrrde! Menos letras y más nombres, que esto parece la ecuación de Majorana. :-P

Gustavo86-Góngora dijo...

No, que luego me censuran :P

Ensada dijo...

Entre el blog quejica y este me estoy perdiendo. Ya no se quien X defiende a Y de Z, cuando debería defender a A de B, por culpa de los comentarios de C, el cual trató mal a F, al decirle que K...aaaargg

Gustavo86-Góngora dijo...

XD Lo siento chicos, es solo una hipótesis y que conste que no se me dan tan bien las matemáticas como la retórica.

Résped dijo...

Ensada, a buen entendedor... pocas incógnitas bastan.

(Queja: me cagüen el captcha. Dos veces.)