sábado, 20 de septiembre de 2008

Mundo de fantasía según quien lo escriba

Hoy en día, por lo que he podido comprobar, si no atacas a alguien o te pones en plan de "líder moral" no recibes audiencia. Una verdadera pena porque una historia sin argumento y sin adaptar a lo que el público espera leer es un fracaso de antemano. ¡Lo que queremos es asegurarnos el best seller, leñe!

A continuación esgrimo una serie de características parar ¿asegurar? una historia exitosa:

  • Como la vida real suele ser aburrida, está claro que la trama o el tenor del argumento han de poseer cualidades fantásticas. ¿Verdad que a nadie le atrae leer sobre los quehaceres, por ejemplo, de ocho individuos que editan en una enciclopedia y buscan resolver conflictos? ¿Qué tienen de especial sus vidas ordinarias como para captar el ojo del público? Pues, na-da. De modo que si queremos llamar la atención de los lectores, mejor que nos inventemos un mundo alternativo donde existe el corporativismo, la conspiración y el abuso. Con estos ingredientes ya tenemos para empezar. ¡Qué historia nos aguarda, Dios!
  • ¿Qué sería del relato sin un héroe/heroína y un villano? Y bueno, a partir de aquí todo dependerá de la imaginación de cada autor. Hay para quienes los malvados se esconden tras las siglas CRC y apalean a pobres inocentes que vulneran las políticas de wiskipedia. ¡Pobrecitos! Sin embargo, existen otras teorías sobre "el bien y el mal absoluto" donde el que se erige en plan de líder moral resulta ser el agresor, mientras que sus enemigos pasan a ser las víctimas.
  • Toda historia que aspire a la fama ha de tener su troll y su víctima. Sí, el primero es el que va metiendo cizaña y haciéndose eco de las pruebas que hay por aquí y por allá. El segundo es el pobre ser humano que ha sido injustamente martirizado y perseguido por los malvados justicieros/ajusticiados. Y ahora, ¿quién podrá defenderme? [Y no, no es precisamente el Chapulín Colorado].
  • Es el momento en el que se ponen las cartas sobre la mesa y se suelta el caballo de Troya. Cuando el terreno ha ardido lo suficiente y sólo quedan las cenizas, llega el turno en el que todo crítico ha de presentar su concepción sobre los personajes de la obra. Y aquí el panorama es tan rico y variado conforme haya humanos que lo sustenten en el planeta.
  • Para algunos, el villano no es tan malo ni la heroína es tan buena. Así, por ejemplo, tenemos un análisis de lo más variopinto sobre el personaje, que algunos resumen como: "adolescente inofensivo y terriblemente ingenuo, carente de malicia y muy emotivo". Gracias por la defensa al "presunto joven conspirador", aunque quisiera hacer un par de observaciones: 1) No soy ningún adolescente (el miércoles que viene cumplo 22 años, no os olvidéis de felicitarme); 2) tampoco soy "terriblemente ingenuo" y cuando tengo que intervenir o defenderme lo hago sin que me tiemble el dedo {{sinreferencias}}. 3) Respecto a si carezco de "malicia", ya dependerá de quien lo mire. Por ahí hay quien discrepa. Una pista: "Ni soy tan bueno como me pintan algunos, ni tan malo como me presentan otros". 4) ¿Que soy emotivo? Sí, es verdad, no lo niego.
  • Para la crítica fantástica, Gus es en realidad un "sujeto atraído por el poder, un capo de la mafia del "todopoderoso" CRC corporativista" que hace desaparecer a quien no le gusta demasiado. ¡Temblad vándalos!
  • Ah, y para acabar, no os olvidéis de quedaros con la versión que más os guste. He sido tan retratado en los blogs últimamente, que parezco estar en uno de esos programas del corazón (farándula, chisme, "gossip" o como se llamen). Yo prefiero quedarme con mi versión; la que yo conozco, mantengo y defiendo. ¿Acaso alguien me conoce mejor que yo mismo?
Ni falta hace que diga que cualquier comentario sobre mi persona, ya sea positivo o negativo, sin mi expresa autorización y/o visto bueno no reflejan en absoluto mi forma de ser, sentir o pensar. Desde aquí hago un llamamiento a que en un futuro se eviten estas prácticas, este afán de etiquetar y menospreciar o sobrevalorar al prójimo. Si estáis aburridos, depresivos o tenéis un mal día, apagad el ordenador y salid al parque a respirar aire puro [consejo de una estimada amiga]. Redactar artículos tampoco es una mala idea para descargar energías. También recomiendo combatir a diario el vandalismo, usar los botones de bibliotecario (¡que para algo están!), dejar de mirar la paja en el ojo ajeno y ver la viga en el propio. ¿Realmente lo que se busca en wikipedia es un proyecto colaborativo o una guerra de héroes morales y villanos codiciosos?

5 comentarios:

Résped dijo...

Decía Wilde, al principio de "La importancia", que hay algo mucho peor que que hablen mal de ti: que no hablen. Debe ser cierto, porque la Faraona lo citaba. Mientras no dejes indiferente a nadie...

Además, siempre puedes colgarte las críticas del rabo.

Dodo dijo...

Págale su comisión a Igor, anda. No seas tan rata como yo.

Gustavo86-Góngora dijo...

Sí, lo de Igor es increíble. Aún recuerdo cuando lanzaba dardos contra el anterior CRC. ¡Qué tiempos!

Y bueno, desde aquí le doy las gracias por su mensaje, con el que coincido en su inmensa mayoría, salvo por los datos señalados y que Manuel acertó correctamente.

Morza dijo...

Sí, Igor es un gran wikipedista. Sobre todo por los artículos que ha creado y sus increibles 271 ediciones en espacio enciclopédico (creo que tiene más mensajes en blogs). No se como no hablan de él en el artículo de El Pais sobre los 400.000 artículos.

Igor21 dijo...

No te quiero ocultar que me cambio de actitud se debe en parte a una rebaja radical en las expectativas. Pero también es cierto que la tibia e intrincada media condena a C'est moi junto con el cierre de la Contra-CAB es lo más energico que ha hecho nunca un CRC. Tampoco te quiero ocultar que a medida que pasa el tiempo, este CRC cada vez se parece más a los anteriores cuya actividad no comento porque ya me bloquearon una vez por hacerlo.