miércoles, 24 de septiembre de 2008

22

Bueno, hoy mi página de usuario porta un flamante número 22 (veintidós) en fondo celeste, precisamente para recordarme que me voy haciendo mayor. Y es que nadie está exento al tramo efímero de la vida. En mi caso, llegar a los veintidós años es especial porque es la edad que tenían mis padres cuando me trajeron al mundo. A todo esto, la pregunta que siempre me he hecho es: ¿por qué festejamos esta ocasión? ¿Hacerse mayor es acaso un motivo de celebración? La mayoría de las personas que llegan a cierta edad sin problemas de salud se llaman contentas. Sin embargo, tú vas y les preguntas y muchos de ellos te responden: ¡Ojalá tuviera tu edad, chaval! Otros incluso van más lejos y agregan: Si tuviera tu edad, cambiaría muchas cosas...

Tal vez es el momento de plantearse algunos cambios y preguntarse si realmente uno se encuentra en una etapa de su vida en la que puede proponerse metas. Pero en fin, mi reflexión es que la sabiduría no siempre se obtiene con los años. Vas por la calle y te encuentras a personas con 40 o 50 años que tienen menos filosofía de vida que uno de 20 - y no exagero -. Pero, como en todo, depende exclusivamente de las vivencias personales de cada ser humano. ¿Alguien sabrá más del planeta si en toda su vida no ha viajado más allá de su pueblo? Yo puedo decir que, a mis veintidós años, he conocido la miseria, la pobreza, el perder la vista y recuperarla, haber estado al borde de la muerte por intoxicación farmacéutica, haber sobrellevado algunas operaciones que te dejan marcado y, como broche de oro, haber rehecho mi vida en otro continente y hemisferio, a más de 14.000 kilómetros de donde he nacido, dejando todo atrás con la esperanza de ir a por más.

Pero no, pese a todo esto no soy pesimista, al contrario, me siento afortunado de poder contarlo y de disponer de buena salud. También podría decir que no estoy arrepentido de los pasos que he dado ni de la gente a la que he conocido y me queda por conocer. De todo he aprendido mucho y me he ido enriqueciendo. Tener la oportunidad de estar inmerso en otra cultura y ampliar mi lenguaje y compartir mis inquietudes con la gente, me llena de orgullo y felicidad. De este año rescato momentos inigualables a nivel profesional, ya que me he insertado en el mundo laboral. Respecto a wikipedia, pese a los altibajos y a las discusiones obsoletas, me siento muy estimado y apoyado por la comunidad y, en especial, por la gente con la que mantengo una relación de amistad/compañerismo virtual (y ni tanto, porque en wikiencuentros he conocido algunas caras y las que quedan...).

Actualmente tengo deseos, inquietudes y cosas que desearía cambiar pero, en general, estoy agradecido a la vida por las oportunidades que he tenido, de las que creo haber sacado partido. Mi único deseo este año es que un familiar cercano cuyo estado es reservado, y a quien estimo como a nadie en el mundo, se recupere pronto de su agonía. Por este motivo me he visto temporalmente distanciado de la wikipedia, pero, en cualquier caso, quisiera enviar un profundo agradecimiento a todas las personas que día a día me preguntan por su salud y me arriman su hombro. Sin ello reconozco que no sería tan fácil sobrellevar este asunto. Pero bueno, los deseos se piden al soplar las velitas. Quien dice que por una vez no se cumplan...

Saludos a todos y hasta la siguiente entrada.

sábado, 20 de septiembre de 2008

D.H. Lawrence y mi undécima estrella



Cinco meses han transcurrido desde que propuse mi último article de qualitat en la viquipèdia catalana. En ese entonces aún estaba en fase experimental. Ahora, y gracias al apoyo de gente como Petronas y Yeza, tengo el agrado de haber conseguido redactar mi undécimo artículo destacado (el décimo en la wikipedia en español).

Un artículo al que, como muchos otros, he dedicado mi tiempo y esfuerzo. Y es que tras una larga racha de sequía por diversos motivos (salud, agotamiento, labores "cerreceras", tareas administrativas, etc.), este artículo llega en un buen momento, nunca mejor dicho. D. H. Lawrence, como así se llama el autor biografiado, fue un destacado escritor inglés del siglo XX, que sufrió las persecuciones y la censura de su gobierno durante la Primera Guerra Mundial y que, por tanto, se vio forzado al exilio involuntario en los rincones más recónditos del planeta. Desde allí nos deleita con muchas de sus historias más interesantes y fogosas. Un escritor para el que no existían tabúes, Lawrence no sólo habló de sexo, erotismo y homosexualidad sino que, además, criticó mordazmente la sociedad de su tiempo, que aún sufría los efectos de las reminiscencias victorianas. De sus obras destacaría Hijos y amantes y El amante de Lady Chatterley, aunque existe una serie de poemas tan profundos como el resto de su producción literaria. Por no hablar de sus pinturas, todas ellas al desnudo, algo que, como podréis imaginar, le valió la censura durante muchas décadas.

Y he aquí mi pequeño homenaje a un escritor que merece todo mi respeto. Un hombre que sufrió los efectos de la censura, la opresión y la injusticia. Una persona humilde con un talento artístico proporcional a su deseo de expresar lo que sentía sin barreras. Lamentablemente, D. H. Lawrence dejó esta vida a temprana edad y no pudo apreciar el fruto de su trabajo. Con este artículo he querido intentar transmitir parte de su esencia, tomando como punto de partida la opinión de la crítica más variopinta (feministas, LGBT, crítica clásica, etc).

Es, ante todo, un artículo que quería compartir con vosotros. Siempre he sido partidario de reconocer el trabajo de personas que lucharon en la vida por lo que creían justo. Frederick Douglass, mi primer artículo destacado, allá por agosto de 2006, hablaba precisamente de un afroamericano que acudió a la cultura como método de escape a la esclavitud a la que se encontraba sometido. En este sentido, William Lloyd Garrison también fue fiel defensor de los derechos humanos, y a él también debía un pequeño tributo. Y qué decir de los grandes de la literatura, como William Shakespeare o Jane Austen, que con tan solo el hecho de poder escribir sobre ellos disfruté como nunca había antes.

Y, para terminar, no sería justo dejar afuera a toda aquella gente que confió en los artículos, que tuvo la amabilidad de leerlos y opinar sobre ellos. A todos, expreso mi más profundo agradecimiento, así como a las personas que han colaborado conmigo en su redacción, ya sea de forma activa o para ofrecer mejoras. Y, porqué no, también a todos los lectores y contribuyentes, los únicos "propietarios" del trabajo.

Cuarto CRC: los primeros y ¿los últimos?

Hechos puntuales de este (cuarto) CRC:
  1. El primero en actuar de oficio y en "osar" cancelar un proceso de desbibliotecarización "ilegal", es decir, no amparado por ninguna política. Excepciones a esta regla son las defensas que se hacen de WP:IN y WP:USC.
  2. El primero en enfrentarse a un caso complejo de desbibliotecarización. Por consiguiente, también ha sido el primero en retirarle el flag a un bibliotecario: C'est moi.
  3. El primero en el que los conflictos iniciales y las diferencias entre sus miembros trascendieron las barreras de lo interno y confidencial, para alcanzar a la comunidad (conflicto Taichi vs. Bucephala/Yo).
  4. El primero en el que uno de sus candidatos más votados renuncia antes de llegar al "cargo" y se dedica a polemizar sobre lo que pudo ser y no fue. El primero en el que uno de sus nueve miembros electos renuncia con menos de un mes de vigencia. El primero en el que se pretendía hacer entrar, a la fuerza (WP:IN), a un usuario que en ese preciso momento había perdido la casi total confianza de la comunidad.
  5. Y, el primero en soportar tanto reproche, crítica y presión de medios exteriores e interiores al proyecto.
  6. Somos los primeros: ¿seremos también los últimos?

Mundo de fantasía según quien lo escriba

Hoy en día, por lo que he podido comprobar, si no atacas a alguien o te pones en plan de "líder moral" no recibes audiencia. Una verdadera pena porque una historia sin argumento y sin adaptar a lo que el público espera leer es un fracaso de antemano. ¡Lo que queremos es asegurarnos el best seller, leñe!

A continuación esgrimo una serie de características parar ¿asegurar? una historia exitosa:

  • Como la vida real suele ser aburrida, está claro que la trama o el tenor del argumento han de poseer cualidades fantásticas. ¿Verdad que a nadie le atrae leer sobre los quehaceres, por ejemplo, de ocho individuos que editan en una enciclopedia y buscan resolver conflictos? ¿Qué tienen de especial sus vidas ordinarias como para captar el ojo del público? Pues, na-da. De modo que si queremos llamar la atención de los lectores, mejor que nos inventemos un mundo alternativo donde existe el corporativismo, la conspiración y el abuso. Con estos ingredientes ya tenemos para empezar. ¡Qué historia nos aguarda, Dios!
  • ¿Qué sería del relato sin un héroe/heroína y un villano? Y bueno, a partir de aquí todo dependerá de la imaginación de cada autor. Hay para quienes los malvados se esconden tras las siglas CRC y apalean a pobres inocentes que vulneran las políticas de wiskipedia. ¡Pobrecitos! Sin embargo, existen otras teorías sobre "el bien y el mal absoluto" donde el que se erige en plan de líder moral resulta ser el agresor, mientras que sus enemigos pasan a ser las víctimas.
  • Toda historia que aspire a la fama ha de tener su troll y su víctima. Sí, el primero es el que va metiendo cizaña y haciéndose eco de las pruebas que hay por aquí y por allá. El segundo es el pobre ser humano que ha sido injustamente martirizado y perseguido por los malvados justicieros/ajusticiados. Y ahora, ¿quién podrá defenderme? [Y no, no es precisamente el Chapulín Colorado].
  • Es el momento en el que se ponen las cartas sobre la mesa y se suelta el caballo de Troya. Cuando el terreno ha ardido lo suficiente y sólo quedan las cenizas, llega el turno en el que todo crítico ha de presentar su concepción sobre los personajes de la obra. Y aquí el panorama es tan rico y variado conforme haya humanos que lo sustenten en el planeta.
  • Para algunos, el villano no es tan malo ni la heroína es tan buena. Así, por ejemplo, tenemos un análisis de lo más variopinto sobre el personaje, que algunos resumen como: "adolescente inofensivo y terriblemente ingenuo, carente de malicia y muy emotivo". Gracias por la defensa al "presunto joven conspirador", aunque quisiera hacer un par de observaciones: 1) No soy ningún adolescente (el miércoles que viene cumplo 22 años, no os olvidéis de felicitarme); 2) tampoco soy "terriblemente ingenuo" y cuando tengo que intervenir o defenderme lo hago sin que me tiemble el dedo {{sinreferencias}}. 3) Respecto a si carezco de "malicia", ya dependerá de quien lo mire. Por ahí hay quien discrepa. Una pista: "Ni soy tan bueno como me pintan algunos, ni tan malo como me presentan otros". 4) ¿Que soy emotivo? Sí, es verdad, no lo niego.
  • Para la crítica fantástica, Gus es en realidad un "sujeto atraído por el poder, un capo de la mafia del "todopoderoso" CRC corporativista" que hace desaparecer a quien no le gusta demasiado. ¡Temblad vándalos!
  • Ah, y para acabar, no os olvidéis de quedaros con la versión que más os guste. He sido tan retratado en los blogs últimamente, que parezco estar en uno de esos programas del corazón (farándula, chisme, "gossip" o como se llamen). Yo prefiero quedarme con mi versión; la que yo conozco, mantengo y defiendo. ¿Acaso alguien me conoce mejor que yo mismo?
Ni falta hace que diga que cualquier comentario sobre mi persona, ya sea positivo o negativo, sin mi expresa autorización y/o visto bueno no reflejan en absoluto mi forma de ser, sentir o pensar. Desde aquí hago un llamamiento a que en un futuro se eviten estas prácticas, este afán de etiquetar y menospreciar o sobrevalorar al prójimo. Si estáis aburridos, depresivos o tenéis un mal día, apagad el ordenador y salid al parque a respirar aire puro [consejo de una estimada amiga]. Redactar artículos tampoco es una mala idea para descargar energías. También recomiendo combatir a diario el vandalismo, usar los botones de bibliotecario (¡que para algo están!), dejar de mirar la paja en el ojo ajeno y ver la viga en el propio. ¿Realmente lo que se busca en wikipedia es un proyecto colaborativo o una guerra de héroes morales y villanos codiciosos?