martes, 29 de diciembre de 2009

Droga

No me voy a poner a buscar enlaces porque mi habilidad técnica es limitada y porque son datos que supongo que se podrán encontrar sin muchos problemas. La drogadicción es un tema que preocupa a la sociedad y que es tema de mil tertulias, editoriales y hasta pastorales, que no hay forma de callar a un cura.

Es incuestionable que destruye a los individuos y los fuerza a conductas delictivas, robo, estafas, prostitución, estas cosas tan divertidas de la sociedad moderna y de la de todos los tiempos. La droga es cara y cuando estás enganchado haces cualquier cosa por suministrártela.

¿La droga es cara? Para los drogadictos, sí. Y mala. Pero el precio real de 1 gramo de heroína o de morfina para usos farmacéuticos no supera el euro el gramo (aquí un enlace, hace 30 años valía 12 pesetas, ahora no sé cómo estará con esto de la crisis).

¿Y por qué el estado no la vende en las farmacias a los adictos a ese precio? Nooooo, eso sería fomentar la drogadicción. ¿Lo sería? Lo dudo. Eliminando el factor de lo prohibido conseguiríamos reducirlo a la mitad, tirando por lo bajo. Y los que quedaran serían adictos, sí, igual que ahora, pero sin marginación ni enfermedad. Porque esos yonkis desastrados y llenos de llagas no están así por efecto de la droga, sino por la basura con que la cortan. Hay un programa (en Holanda, creo) que a los adictos les distribuye el estado su dosis diaria y luego se van a trabajar. No se pueden distinguir de cualquier otra persona. Son adictos, pero trabajan, no están enfermos, no delinquen.

Así que vendiéndola a su precio real en las farmacias, bajo receta, regulación o como fuera o fuese, el estado se ahorraría una pasta en atención hospitalaria, descendería el número de casos de SIDA, bajaría el número de delitos (nadie iba a tener que robar para pagar un euro), con lo que se podría reconducir a los policías a la persecución de delitos de corrupción, por ejemplo, que parece que están necesitando ayuda. La prostitución disminuiría, la violencia de género y de número perdería uno de sus motivos (tiene muchos más, pero algo se notaría), estoy seguro de que hasta mejoraría el tráfico. Y el estado podría cobrar los impuestos correspondientes, como en todo. Vamos, que no le veo más que ventajas.

Y sin olvidar que actualmente es una de las principales fuentes de financiación del terrorismo.

¿Lo veremos? Después de la desvergüenza mundial de la gripe A, yo me creo cualquier cosa.

6 comentarios:

Aldana dijo...

Pues nada que agregar ¿como haces para saber exactamente lo que pienso? como nota de color, casi me echan de una universidad confesional por argumentar lo que tu en una monografía en derecho penal, luego me "eché" yo sola y terminé en la universidad pública, gratuita, libre e irrestricta. Pues nada, me iba a dormir pero comencé a leerte y me quedé. ¡Felicidades!

Ensada dijo...

Hacer cambiar de idea a un cura es tarea imposible, ni con todo el derecho penal, procesal y consuetudinario junto; hacerlo con una facultas es tarea que los dioses no se atreverían a confiar a Heracles XD

Góngora dijo...

Esta entrada me ha traído a la mente ciertas malas experiencias con la religión. Recuerdo que hace unos años había unos jóvenes de mi edad en el centro de Montevideo reclutando adeptos a su causa evangelista. Te engatusaban, te hacían creer que irías a escuchar grupos musicales juveniles y, de puerta para adentro, te hacían un lavado de cerebro tremendo (entre otras cosas me bautizaron con un aceite de coco y hablaban del infierno, de la ira divina y no sé qué cosas).

Luego, nada más abandonar la sesión, te piden tus datos personales: dirección, teléfono y, si me apuras, hasta la cuenta bancaria, xD.

Están muy difundidos en Latinoamérica, son los famosos "pare de sufrir", se aprovechan de la desesperación económica de mucha gente para exprimirles aún más el bolsillo con falsas promesas y expectativas. Aquí en Europa no triunfarían ni dos días.

En fin, que da asquillo, la verdad.

Ensada dijo...

Salvo lo del bautizo con aceite de coco, esa misma técnica se la he visto utilizar al ¡Oh! Pus por aquí, la intentaron utilizar con un conocido mío. No hay nada nuevo bajo el Sol,como decía... Mulundrú :D

Rubenset dijo...

Primero hay que acabar con los que trafican con las drogas, sólo así se podrá acabar con esta lacra que afecta a un sector amplio de la sociedad.

Debemos recordar que mueven mucho dinero y a los gobiernos tampoco les intesa tanto perseguir a los narcos, ya que tarde o temprano ese dinero irá a parar en impuestos a las arcas del estado.
Un abrazo amigo :)

Ensada dijo...

Pero si fuera el propio estado el que vendiera la droga, recaudaría directa y legalmente los mismos impuestos y los narcos desaparecerían al acabarse el negocio. Saludetes.