miércoles, 16 de diciembre de 2009

Revival

He decidido utilizar esta palabra inglesa para inaugurar la primera entrada en este blog después de ¿casi un año? (por emplear una expresión unamuniana). El revival, no obstante, es temporal y, como bien señalaban Stuart Hall y Dick Hebdige en sus estudios culturales, nada es permanente ni eterno. ¿Qué lo es?

Dejando el plano filosófico de lado, mi intención es "resucitar a un muerto" -en el sentido más literal y de carga semántica más compacta, donde las haya, del término. No es fácil explicar el porqué de esta larga pausa pero sí puedo esgrimir un par de razones que me llevaron a regresar.

En primer lugar, no soy blogero, llamadme anticuado pero leo apenas un par y realmente muy pocos son de mi interés. Además, cuando tu tiempo se ve limitado, pues has de priorizar tus elecciones. Segundo, durante algún tiempo suscribí el manifiesto de Lucien leGrey y en cierto modo lo sigo compartiendo. Asimismo, soy consciente de una cadena de errores, muchos de ellos desafortunados, de algunas de las últimas relaciones que he mantenido con ciertas personas. Este incidente, por supuesto, me ha llevado a ser más selectivo con los individuos.

Finalmente, no esperéis encontrar flames ni historias del corazón ni wikidiario en este blog. Para eso tenéis una amplia gama y un abanico de posibilidades entre las que optar. Utilizaré este espacio como un sitio en el cual pueda compartir inquietudes, ideas, sugerencias, etc, con otras personas. Atrás han quedado muchas cosas ya. Lo muerto no puede ser resucitado, y lo que ya no vive no tiene sentido traerlo a colación. Es por ello que, sin menospreciar el rumbo que he tomado hasta el 2008, en esta ocasión mis intenciones distan mucho de ser las que eran "antes".

¿Contradictorio, no? Un entuerto no muy fácil de resolver que, sin embargo, refleja, desde mi punto de vista, la situación a la que nos vemos constantemente sometidos.

Góngora dixit.

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