martes, 14 de diciembre de 2010

Diccioarmario 13

Aeropuerto: lugar elegido por los españoles para pasar sus primeros días de vacaciones. (Ya es de una entrada anterior, pero no me pude contener en repetirlo, molesten las disculpas.)

Albariño: dios gallego de muy extendido culto.

Alephante: animal borgiano de gran tamaño.

Anabolizante: instrumento de escritura de la madre de María en desuso.

Bereber: etnia repetitiva.

Campaña electoral: recorrido turístico de los candidatos por marisquerías y burdeles.

Controlador aéreo: persona que supervisa los vuelos.

Controlador aéreo español: persona que supervisa su cuenta nada corriente.

Famoso: individuo a sueldo de las televisiones, con el cometido de rellenar los huecos entre la publicidad.

Fondo Monetario Internacional: organismo creado para redistribuir la pobreza.

Goya: ansiedad por el juego oriental.

Jubilación: limosna estatal.

Mercados económicos: entes dedicados al libre cambio de las estafas.

Monarquía: institución parecida a la teoría nacionalista: más vale ser tonto que de fuera.

Musas: carta de la baraja especial para sumar 31.

Nacionalismo: teoría política que avala que es mejor ser tonto que de fuera.

Piquete informativo
: de cómo te van a romper las piernas.

Producto milagro: inutilidad promocionada por famosos y ministros.

Remedo: dos veces persa.

Sandalia: patrón del calzado.

Senado: organismo creado para enchufar a los que no cabían en otro lado.

Serpiente: convertir en 3,14 a cualquier bicho.

Tabaco: nuevo nombre del Ministerio de Hacienda.

Tertuliano: señor que nos explica en que temas es absolutamente ignorante.

Urna: caja de cristal donde se entierran las esperanzas.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Tipos de la humanidad: el vivalavirgen.

Nos encontramos hoy frente a uno de los modelos más despreocupados de la especie. Nuestro querido especimen vive alejado de problemas, aunque él suele ser un problema para sus adláteres. Ya que este señor no le da importancia a nada, nada le importa lo personal, mucho menos le preocupan sus allegados, sean estos amigos, familiares, compañeros de trabajo o de infortunio.

El vivalavirgen no vive, disfruta. Y esto es así aun en las peores circunstancias. Lo que a otros más circunspectos le llevaría a la depresión y a la búsqueda urgente de una buena soga, a él le lleva hasta la tasca más cercana, en donde no se molestar en rumiar su desesperación, sino que buscará en el Marca cuando empieza el partido. Si lo despiden del trabajo, mirará el horario de mareas para irse a pescar; si le abandona la mujer, convidará a los amigotes; si se le muere algún conocido, aprovechará el féretro para montar una timba de póquer.

Nuestra joya mantiene una admirable habilidad para escapar de cualquier cosa que le pueda ser una molestia, el trabajo entre ellas. Es el que consigue siempre los chollos en donde no hay que dar palo al agua, donde el jefe esté lejos o sea inexistente, o donde las compañeras de trabajo sean cariñosas.

Y por supuesto, no devolverá visitas, no acudirá a las citas, no recordará fechas, no modificará, en fin, ninguno de sus placeres por ninguno de sus deberes. Y nada de esto ensombrecerá en lo más mínimo su paso por el mundo, ya que si el planeta gira es para que él pueda ver discurrir las galaxias, cómodamente acodado en el lugar donde esté.

No tiene tratamiento.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Acupuntura, el último chollo

Alerta magufo, como dicen los de Amazings: la acupuntura ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Así que ya sabéis, a partir de ahora que os claven agujas por todas partes, como si fuerais un muñequito vudu, ha sido certificada por la UNESCO que mola mazo. Claro que en este mundo de cátedras de homeopatía y ministras Power balance ya me lo creo todo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Habemus Papa

Pues si, haber lo habemos, aunque ha demostrado que es un gran admirador de Fernando Alonso, lo digo por la velocidad con la que circulaba el papamovil, velocidad tal que recordó a los fieles el paso de la vuelta ciclista: una hora de apiñarse en las cunetas y un segundo de visión de los corredores.

Pero no hemos de pensar mal, no lo hacia para evitarnos la visión de su Santa Faz, sino para que nos mojáramos con la que caía. Aunque lo que no evitó es que escucháramos sus palabras. Que manera de largar, en el avión, en el aeropuerto, en las catedrales, en todas partes. Y que oportunidad para quedarse callado, porqué para oír las gilipolleces que salían de su boquita divina, nos podíamos haber ahorrado la pasta que costó.

Que si la mujer debe realizarse en el hogar, que si en España estábamos en el mismo nivel de 1936, que si debíamos recuperar la conciencia religiosa de Europa..., vamos, que si me dicen que tiene carnet del PP, me lo creo.

Pero lo que si me creo a pies juntillas, es que la cúpula del PP tiene carnet del Vaticano. No hay más que ver con que gusto aplaudían las tonterías que nos dispensaba el Sumo Pontífice, siguiendo con su linea de España una, grande y libre.

Cuanto me gustaría que el slogan fascista este fuera cierto. Que España fuera una luchando contra la crisis y la corrupción, que fuera grande para pararle los pies al dictador marroquí y que estuviera libre de políticos ladrones. Y de curas pederastas. Y de cátedras de homeopatía. Y de ministras con pulseras Power balance. Y de colas en el INEM. Y de empresarios que no pagan a sus empleados y tienen la cara de pedirles que trabajen más. Y de subvenciones a películas que no ve nadie. Y de ONGs que solo se ayudan a si mismas. Y de reyes, príncipes y princesas del pueblo. Y ...

viernes, 8 de octubre de 2010

Vida y muerte chis pun

Decíamos ayer que las emociones son los único que nos distinguen de un trozo de granito. Y que un presunto creador de los espacios infinitos de dan fe de su magnificiencia y poderío (vaya, ya me ha salido el ramalazo pontificante), debería haberlo hecho por algún motivo, entre los que no parece valer el de ser adorado mientras está sentado en su trono.

Desde mi muy particular punto de vista (ya me tomo las pastillas, enfermera), ese simpático ente solo nos puede esquilmar nuestros sentimientos. Porque por muy bonitas que sean las galaxías, las estrellas, los planetas, las puestas de sol en los mismos o las erupciones volcánicas de sus cortezas en formación, no pueden ser el fin último, sino el soporte del que se sirven para tenernos a nosotros. Este es un punto de vista muy homocentrista, pero sería perfectamente válido para punto de vista venusianocentrista o andromedacentrista.

Claro que puede que sea un esteta y disfruta de las vistas que va creando, pero ese punto de vista nos llevaría a pensar que la vida es un error desechable. No, debemos estar por algo y ese algo causar un beneficio en quien se haya tomado la molestia de montar el chiringuito.

Ahora que para qué puede necesitar cultivar emociones ya me supera. Alomojó ya lo tienen todo tan organizado que necesitan algo que se salga de la rutina. O quizás sean simplemente gilipollas. Es una posibilidad.

domingo, 3 de octubre de 2010

Vida y muerte tuo

Habíamos quedado en que el universo, si no es casual, debería tener un motivo detrás para su creación. Descartando que sea resultado de las pajas mentales de una deidad más o menos aburrida, deberíamos ser capaces de elucubrar que motivos podrían existir para la creación de estos parsecs de lágrimas. Porqué elucubrar es algo que se nos da muy bien a los monitos, vamos a ver lo que se me ocurre.

Aunque he denigrado las religiones, ya que son una colección de leyendas sin sentido y difícilmente creíbles, vamos a rebuscar en ellas. A pesar de todo, en todas las leyendas siempre hay un poso de verdad, un hecho real disimulado o perdido entre los barroquismos que las suelen adornar. Por ejemplo, en el Génesis se dice que «a partir de ahora, nada de lo que se propongan les será imposible». Jolín, que seguridad. Me pregunto de donde la habrán sacado en un estadio tan temprano de la redacción de las bases religiosas del judaísmo. Porque actualmente ya no llama la atención, todos están segurísimos de sus paridas. Pero me aparto del tema.

El caso es que deberíamos ser capaces de presentar unos cuantos motivos por lo que algo indeterminado creo este universo o los que hayan. Aunque a lo mejor lo de atribuírselo a una voluntad quizás sea muy apresurado, ya que en nuestro actual nivel de ignorancia, puede ser igualmente posible que la creación/puesta en marcha/arranque del universo/s sea fruto de una ley natural que aun no comprendemos. Pero aunque no las comprendamos, podremos pensar sobre como debería ser, no otra cosa es a la que se dedican estos físicos teóricos a los que estamos acostumbrados a ver en las portadas de las revistas científicas y otras más generalistas, pontificando acerca del tamaño, forma y carga de la última partícula de sus amores.

Así que vamos a suponer que hay un motivo para la colocación de bolitas de energía esparcidas por el espacio, y para el espacio también. Escarbando en las leyendas religiosas, los siempre tan beneméritos dioses nos crearon a su imagen y con parecidas atribuciones que la deidad, convenientemente rebajadas, para que quede claro quien manda. Vale, vamos a pensar que algo del artista siempre se pega a su obra. Y mientras que el SETI no de resultados, la única presunta creación de la cosa esa que tenemos a manos somos nosotros mismos y el universo más cercano, junto con alguna ojeada que echamos al espacio exterior, fundamentalmente para aliviar el síndrome del isleño.

Voyons, supongamos que el responsable de todo esto es un ser más o menos como nosotros. En esto no soy muy original (y Dios nos creó a su imagen y semejanza), pero, barriendo paja, pensemos en que sí, en que nos creo a su imagen y semejanza, pero mental. La forma física de los seres vivos parece no tener más que una débil importancia estética, no hay más que mirar los resultados de la evolución en este planeta, que por ahora es el único que conocemos, pero si en este es así, con la infinita variedad de especies habidas y por haber, más las presentes, no parecen valer para nada en especial. No, lo más probable es que la forma física carezca de importancia y que únicamente la estructura mental sea determinante en algún aspecto.

Y puesto que la única estructura mental que tenemos a nuestro alcance para analizar es la nuestra, sumerjámonos en sus procelosas profundidades. La psique humana lleva tiempo y tiempo siendo objeto de los más profundos estudios, a los que no pienso dedicar ni una sola linea. Os vais a la biblioteca y os ganáis un buen dolor de cabeza por vuestra cuenta, hermosos. No, vamos a quedarnos en estadios mucho más someros y de fácil comprensión, por lo menos para mi, que disto tres pueblos y dos gasolineras de ser un inexperto, ni tan siquiera. Pero hay cosas que no se le escapan ni al ojo menos entrenado.

Los monitos desnudos que pululamos por el planeta tenemos una serie de compulsiones básicas para surtir nuestras relaciones. Una de estas es nuestra facultad de intentar torcer todo en nuestro propio beneficio. Otra, totalmente contraria, es nuestra capacidad para ser muy solidarios con nuestros semejantes. A veces se dan a la vez, por lo que no es de extrañar que la esquizofrenia pudiera ser una de las claves de nuestra mentalidad. Quizás tengan razón los escolásticos de las primeras universidades cuando decretaron que la locura era una parte consustancial del ser humano y que debía tener expansión por lo menos una vez al año. Al efecto decretaban un día, que en tiempos recientes se ha ampliado a varios meses.

Si uno de nosotros hubiera montado esto, no tendríamos la menor duda de que, en el fondo, lo habría hecho para su propio beneficio, aunque lo vendiera como un acto altruista (en eso somos expertos). Y si en lo que quedamos es en que deberíamos ser muy parecidos a nuestro excelso creador, este debería sacar algún beneficio de este complejísimo universo. ¿Cual podría ser este? Eliminemos que tenga un ego tan débil que necesite un criadero de pelotas que lo adoren, aunque solo sea porque un ser de semejantes capacidades podría muy bien crearlos directamente, sin necesidad de pasar por estadios intermedios de selección de la producción. No puede ser nada material, la materia es parte de la creación y ya sería suya desde el primer momento, no nos necesitaría para nada, en este caso. No, tiene que ser algo inmaterial y, en este caso, solo tenemos algo que ofrecer: nuestras emociones.

Parece poca cosa, pero como no tenemos absolutamente ni idea de los motivos, este podría ser tan bueno como cualquier otro. A fin de cuentas que somos, si no seres emocionales. El dolor, el odio, el amor, el miedo (de este hay mucho), la alegría, la desesperación, el placer, el tedio, son las emociones que van conformando nuestra existencia y las que nos diferencian de un trozo de granito. Es innegable que nuestros primos irracionales también las poseen, pero somos los reyes de la creación los reyes de las emociones. No solo las tenemos, sino que las buscamos activamente, sin cesar.

¿Y para que las necesitaría nuestro inventor? ¿Qué podría hacer con ellas? Esto será objeto del nuevo capítulo, corto, no os preocupéis.

viernes, 1 de octubre de 2010

Vida y muerte

Es pasmosa la facilidad con la que uno puede dejar esta vida. Pero es aún más pasmosa la fuerza con que otros se aferran a ella. De lo primero todos sabemos más de un ejemplo, el señor que se cayó en su bañera, el tropezón en la calle que te desnuca, el accidente tonto en el que a nadie le pasa nada, menos al muerto.

De lo segundo hay ahora mismo un ejemplo actual, un puñado de mineros atrapados a 800 metros de profundidad en el desierto de Atacama. Después de varios días, cuando quién más quién menos los daba por muertos, lograron comunicarse con los equipos que en el exterior trabajan para encontrarlos. Se calcula que aún así se tardaran de dos a tres meses en conseguir sacarlos, pero seguro que salen todos con vida.

Así es la fuerza con la que nos agarramos a la vida, suicidas mediante. Pero a esto hay que sumarle algo: la compulsión por reproducirnos. Este es un anhelo heredado del reino animal, al que pertenecemos, por más que a algunos les gustaría olvidarlo. Pero es especialmente trágico entre individuos que presumen de racionales. Trágico, sí, porqué no hay que olvidar que dándoles la vida, los estamos condenando a muerte.

Esta tragedia es fruto del chantaje sexual que la naturaleza y nosotros mismos hemos creado (para esto véase El mono desnudo de Desmond Morris), sumado con el egoísmo por tener hijos, es decir, dos egoísmos seguidos, mucho egoísmo junto. Atendiendo únicamente a nuestro propio placer, tanto en el momento de hacerlos, como más tarde en el de criarlos, aumentamos el número de semovientes sobre el planeta, sin darnos cuenta de que con ello aumentamos el número de adosados en los cementerios. Y sin derecho a parcela con maceta.

Y sin embargo, seguimos agarrándonos a la vida y trayendo nuevos sufridores al planeta cómo si fuera lo único importante. De hecho, es lo único importante para muchísima gente. A poco que preguntes, todos te dirán que la familia es lo fundamental, que por los hijos es por lo que se hace todo, que fuera del grupo tribal no hay nada.

Claro, si tu eres religioso, sobre todo de una de las religiones monoteístas que están en el top ten de creyentes/alelados, la vida es un regalo divino para que sumemos más esclavos a las cohortes de lameculos del Jefe y sólo es un espacio pasajero de preparación antes de nuestro traslado al paraíso lleno de vírgenes retozonas y de dicha sin fin, mirando abobados al Capo. Si has sido bueno y le has peloteado lo suficiente al sheriff y sus representantes terráqueos, por supuesto, sino ya se sabe que las infinitamente misericordiosas deidades te mandarán de una patada en el culo al infierno más infiernoso, para que te fastidies durante toda la eternidad por no haber sido lo suficientemente corderillo balador.

Pero, no sé porqué, este planazo que nos intentan vender los curas no me convence. Claro que otros planazos que nos intentan vender otras elucubraciones humanas acerca de lo divino me convencen aún menos. Lo de pasarlas canutas de privación en privación para conseguir desaparecer fundido en el Nirvana, tal como los gurús orientales, tan aficionados ellos a los Roll's, nos intentan colocar, aun lo veo menos. Por mucho que el príncipe Sidharta Gautama y sus acólitos nos intenten vender la moto desde hace unos cuantos siglos.

Otras esquizofrenias más modernas ya sólo las menciono por encima, las chorradas de ciencia ficción de la cienciología, los matrimonios a dedo de la secta Moon, las estupideces de los Testigos, mormones y demás, son igual de improbables que las religiones «establecidas» y al igual que ellas, nos prometen el oro y el moro si comulgamos con las ruedas de sus molinos.

Por tanto, y una vez eliminados los motivos esotéricos, nos quedamos desnudos como el proverbial mono de otras intenciones para vivir y crear vida, que los mencionados egoísmos inmediatos. Claro que esto nos lleva a dejar en manos de la casualidad nuestra presencia en el planeta. Y deja en manos de la casualidad el planeta en sí y de añadido, el universo entero al que pertenece. No sé porqué, pero me parece demasiado universo para una simple casualidad. Aunque el número de civilizaciones que lo habiten se demuestre infinito. Sigue siendo demasiado casual.

Pero si no es casualidad, es que hay un motivo detrás. ¿Cual podría ser este? Desbarraremos acerca de ello en la siguiente entrega.

martes, 28 de septiembre de 2010

Refrán postmoderno 739

Si en huelga te vas a declarar, no olvides que por el INEM has de pasar.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Asalto

El sudor me resbalaba por la piel mientras ascendía por la tosca escala que se apoyaba en la muralla del torreón. Embutido en una cota de mallas, me agarraba desesperadamente a sus travesaños, subiendo sin parar detrás de mis compañeros. Con la vaina atada a la espalda, para poder asir rápidamente la corta espada que asomaba su cruz por encima de mi hombro, subía sin parar por medio de las azagayas que nos llovían desde sus almenas.

El olor del miedo me aturdía, las salpicaduras de sangre de los guerreros abatidos me cegaban, pero retroceder era imposible y solo quedaba subir. Subir más arriba, subir como único objetivo, subir como si nos fuera la vida en ello, que era lo que nos iba, para lo que nos pagaban nuestras mísera soldada. Embrutecido por el alcohol, iba gritando las consignas de combate que nos permitían distinguirnos entre el fragor del combate, cuando llegué hasta lo más alto y me dispuse a saltar la almenas, esquivando las piedras arrojadas por sus defensores. Al echar la mano hacía atrás para sacar la espada, una flecha me atravesó el musculo por completo, haciendo que un dolor espantoso me sacudiera todo el cuerpo. Pero no era momento de lamentaciones, la más mínima vacilación y podría darme por muerto, así que saqué la daga con la otra mano y procuré despejar un lugar en la barbacana a salvo de las continuas descargas de todo tipo de armas con las que procuraban rechazarnos. Los otros miembros de la mesnada iban consiguiendo superar a los defensores y procurando situarme a espaldas de mis camaradas de armas, me libre de un soldado caído rebanándole el pescuezo con la daga y conseguí cortar la punta de la flecha que asomaba de la carne y retirar la espiga de la herida que me cubría el brazo de sangre. Sin preocuparme más de ella, logré sacar la espada y me volví al interior del patio de armas, para unirme a los que intentaban ganar la puerta. Los defensores, al ver esta perdida, retrocedieron hasta la torre y se hicieron fuertes en ella, mientras que el resto de la tropa penetraba por el paso que habíamos abierto y se dedicaban a eliminar a los defensores que no habían podido ponerse a cubierto dentro del torreón.

Hubo un breve momento de respiro mientra que los condotieros organizaban el asalto de la torre, desde la que nos hostigaban sin cesar los castellanos. Pero sin la ventaja que proporcionaba una muralla almenada, las tentativas de estos eran estériles, ya que nos era fácil permanecer a cubierto de sus lanzas entre los despojos de la destroza poterna. Los villanos que nos acompañaban habían traído un enorme árbol recién talado para que nos sirviera de ariete, con el que nos dedicamos a intentar derribar la puerta. Contemplé la escena a cubierto, ya que mi herida no me permitía ayudar con el inmenso madero y aunque los defensores procuraban abatir a quienes la manejaban, nuestra compañía de arqueros hostigaban sin cesar las estrechas ventanas del edificio, para apartar de ellas a los enemigos. Comprendí que no podía faltar mucho para derribarla al ver como las mujeres del asediado torreón saltaban al vacío desde las alturas, prefiriendo el suicidio antes que la violación colectiva que sufrirían sin lugar a dudas las que capturáramos. Las llamas empezaron a surgir de la torre, incendiada por los defensores desesperados que nos negaban así la posibilidad de pillaje, mientras que la puerta caía y por ella surgían los escasos supervivientes, que habían decidido morir matando, como los bravos guerreros que habían demostrado ser.

Mientra el humo subía desde la destrozada torre y algunos intentaban apoderarse de lo poco que no hubiera ardido, no tuve fuerzas mas que para apoyarme en el muro e intentar vendarme lo mejor posible la herida del brazo con un trozo del vestido de una de las mujeres aplastadas contra el patio. Había sobrevivido a un torreón más en esta larga guerra, en la que nunca sabía a favor de quién estaba luchando.

jueves, 26 de agosto de 2010

Refrán postmoderno 87.575

Si a un banco has de entrar, a todo el santoral te has de encomendar.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Yo y yo

Yo mismo soy yo mismo, pero solamente cuando soy el yo que sueña. Porqué hay otro yo, el que trabaja. Yo soy yo cuando me dejo llevar por mis ensueños, aunque deba la vida al yo que trabaja. Pero la vida del yo que trabaja no es de ninguna manera la vida del yo que sueña. El yo que trabaja está siempre preocupado, en medio de gastos, reparaciones, tasas y corretajes, lo que al yo que sueña le aburre profundamente. El yo que sueña dedica su tiempo a vivir la vida que le proporciona el yo que trabaja, pero la vive de la forma que yo quiero. O que yo querría. Porque el yo que sueña dedica sus sueños a las artes que de verdad tienen importancia, para el yo que sueña.

El yo que sueña le da vueltas a la historia de cualquier pueblo, mientras que el yo que trabaja se conforma con darle vueltas al pueblo. El yo que sueña lee en los poemas la historia del mundo, mientras que el yo que trabaja piensa que el mundo es un poema. El yo que sueña escribe en las nubes, mientras que el yo que trabaja se baja de las nubes.

El yo que sueña sueña con que el yo que trabaja le deje soñar. El yo que trabaja ya no tiene sueños.

jueves, 12 de agosto de 2010

Refrán postmoderno 1.234.567

Más vale tener la boca cerrada y parecer tonto, que abrirla y despejar todas las dudas.

Refrán postmoderno 3

No por mucho tempranear, amanece más madruga.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Un hombre de suerte

Ernesto era un hombre con suerte. En todo lo que hacía. Pero hoy la iba a necesitar. El manotazo con que apagó el despertador inauguró el día, rompiéndole un trocito de uña. Gracias a eso despertó a la primera, por suerte, ese día tenía que llegar temprano para preparar la entrevista con los japoneses. Chupándose el dedo dolorido, se dirigió a la ducha, donde no le pasó nada desagradable mientras alternaba los chorros de agua caliente con la fría, en un masoquismo mañanero de difícil explicación, pero muy extendido. Fue al salir de la ducha cuando tropezó con el canto del armarito, haciéndose polvo una espinilla. Bueno, podría ser peor, no se había roto nada. Ni siquiera sangraba.

Lavado y perfumado con una colonia varonil, que dejara a las secretarías impactadas y a los japoneses epatados, comenzó el ritual de vestirse de punta en blanco. Lo comenzó rompiendo un calcetín nada más ponérselo. Minucias, tenía siempre reserva de ''Ejecutivos'' nuevos. Ya enfundado en sus Kalvin Klein y en el impecable Armani, procedió a la delicada operación de anudarse la corbata de seda. En su esfuerzo por conseguir un nudo windsor perfecto, estuvo a punto de estrangularse, pero al final logró que quedara a la altura de la importante reunión proyectada. Los japoneses lo estaban volviendo loco. Que exigencias.

Antes de salir, revisó que estuviera conectado el contestador del pequeño despacho que tenía en su apartamento. La luz en el aparato le indicó que algo iba mal. Al acercarse vio que marcaba que no tenía comunicación. Lo comprobó con el teléfono y vio que era cierto. Le habían cortado la linea. Justo hoy, con los japoneses a las puertas. Bueno, daba igual, el móvil seguía funcionando, ya vería de mirar lo que fuera, con las operadoras de telefonía nunca se sabía lo que podía pasar. Igual le habían cargado un par de miles de euros por alguna llamado que no hubiera efectuado, como a aquel señor de no hace mucho. Si tenía un hueco libre, lo arreglaría, porque el internet tampoco iba y no podía leer el correo. Da igual, lo leería en la oficina. Además, fuera lo que fuera, tendría que esperar a la reunión con los japoneses.

Salió del piso, asegurándose de dejar la alarma conectada y la puerta bien cerrada, y se introdujo en el ascensor que lo llevaría directamente al garaje donde dormía su impecable deportivo. Antes de llegar al sótano correspondiente, la cabina se detuvo. Las luces de emergencia se encendieron inmediatamente. Vaya por Dios, con la prisa que tenía. Pulsó el botón de alarma y antes de que pasará un minuto escucho los gritos del Severino, el portero, que ignorando olímpicamente el intercomunicador que las nuevas normas habían obligado a instalar, le decía que estuviera tranquilo, que se había ido la luz, pero que enseguida le abría la puerta. Que contrariedad, con los japoneses esperando. Afortunadamente, Severino estaba a mano, en vez de en el bar de enfrente, donde habitualmente dejaba trascurrir las mañanas.

Cuando por fin consiguió salir del ascensor, además sin manchar su impecable terno, por suerte, tuvo que gritarle a Severino que volviera, ya que sin luz no funcionaba el automático de la puerta del garaje. Que hombre más lento, ahora se había dejado las llaves en la portería. Los japoneses ya estarían aterrizando. Salió por fin del aparcamiento y se introdujo en el caos matutino. Los coches parecían pegados los unos a los otros y avanzaban a paso de tortuga hasta que consiguió tomar el enlace con la autovía, que como no podía ser menos, estaba colapsada. Un choque en cadena, sin heridos, por suerte, hacia que el tráfico tuviera que ser desviado por los arcenes por unos cansados agentes. Que contrariedad, menos mal que había enviado la documentación por fax el día anterior a su secretaria, que ya tendría preparada la presentación que les iba a hacer a los japoneses.

Encontró de chiripa un estacionamiento cerca del trabajo y se dispuso a hacer una entrada a la altura del importante negocio que iba a realizar con los japoneses. Al pasar por la puerta se le quedó enganchada la cartera en la puerta automática, arruinándole la puesta en escena. Bueno, por suerte estaba cerca el pelota de García, que recogió todo en un plis plas y pudo encaminarse a su oficina, dispuesto a organizar los últimos detalles de la reunión con los japoneses. Nada más entrar, ya estaba sonando el teléfono. Su secretaría le avisaba que la limusina que habían enviado a recoger a los japoneses se había averiado a la entrada del aparcamiento de la terminal, pero que por suerte, los japoneses no habían podido tomar un enlace y no llegarían hasta la tarde. Que contrariedad. Bueno, aprovecharía para hacerle una visita a su amante, así se relajaría de cara su reunión con los japoneses.

Despachó unos papeles para ganar tiempo y se dirigió hacia el pisito de Vicky, que quedaba cerca. Iba pensando que era un hombre de suerte por estar liado con una hembra tan impresionante como Vicky cuando le atropelló el autobús al cruzar sin mirar un paso de peatones. Mientras iba en la ambulancia, camino de la UVI, pensaba que había tenido suerte, el seguro le pagaría una pasta al estar cruzando por un paso de cebra.

Ernesto era un hombre con suerte. Con mala suerte. Por eso todos los que le conocían no se extrañaron, mientras comentaban su fallecimiento, de que la ambulancia que le conducía al hospital se saliera de la carretera al cruzar un puente.

Refrán postmoderno 14.114

Ninguna buena acción queda sin castigo.

Refrán postmoderno 63

Al pan, pan y al vino, como locos.

Refrán postmoderno 4.689

De la mar el mero y de la selva, el misionero.

lunes, 2 de agosto de 2010

Desidia al borde del mar

No tengo ganas. En realidad es eso, que no tengo ganas. Abro el ordenador y ni siquiera me molesto en repasar las cosas que tengo a medias. No. Entro en la wikipedia y revierto un par de vandalismos. Miro el correo y no hay ni mensajes del facebook. La gente está de vacaciones y yo de vacaciones literarias. Literario es quizás un poco demasiado para referirse a las cosas que perpetro. Pero vamos, que no escribo nada. Porque vacaciones de las otras, ni soñarlo. Bueno, soñarlo sí, pero nada más que eso. Con montar una ONG: Salvemos a Luis, Liberad a Ensada, Manos Unidas contra el estres autónomo, Todos contra el hastío, Deudas no, Asociación usufructuaria para la conservación de la estructura neuronal del córtex de los bibliotecarios dimisionarios. O sino, una iglesia, mira que bien le fue al escritor yanqui ese, de cuyo nombre no quiero acordarme. Y eso que eran malas con avaricia. Las novelas del señor este. Pero ni con ese ejemplo me apetece escribir. Y es raro, porque a mi me encanta. La calidad de lo que escribo es otra cosa, pero a mi me gusta. Es divertido. Te ayuda a expresarte. A veces libera fantasmas. Otras los instala más confortablemente. Pero hay que tener ganas y yo no las tengo. Que no, que no y que no. Que no tengo ganas.

sábado, 31 de julio de 2010

Pi y Ensada, en Sada

He recibido la visita de nuestro querido compañero en esto de la Wikipedia 3coma14, más conocido como Pi, pero no me pidáis que ponga la letra griega, porqué no tengo ni idea.

Tuvo el detalle de pararse a verme de camino a su casa en los madriles y estuvimos por aquí, tomándonos algo en La Terraza, paseando por el mercado mariñeiro que estos días se desarrolla en el pueblo y viendo los veleros en los pantalanes y en la ría, donde soplaba el nordeste habitual de esta tierra, pero que se agradecía, ya que llevamos unas semanas de calor que no son habituales por estos lares.

Evidentemente, destripamos la arquitectura modernista del lugar y los usuarios modernoides de la wiki y le dimos a la lengua todo lo posible acerca de lo divino y de lo humano. Comparamos notas del trabajo wikipédico y nos encontramos con lo fácil que es mostrarse de acuerdo en las cosas en cuanto se puede hablar de ellas y lo difícil que es conseguirlo cuando te ves limitado a escribir.

Pero de cualquier manera fue un rato agradable y simpático por el que siempre le estaré agradecido, ya que yo sigo aquí anclado en la ría, viendo pasar las borrascas del mar y de la vida.

Gracias, Fernando, fue un placer.

lunes, 19 de julio de 2010

Diccioarmario 12

Ayuntamiento: tercera división política.

Banco: única entidad autorizada para robar legalmente.

Campaña electoral: propaganda financiada por todos para convencernos a todos de que tenemos que dejarles seguir robando.

Cantaréiras: grupos corales femeninos gallegos, de voz muy aguda, que se reúnen para llorar sus nóminas.

CEOE: agrupación de empresarios cuyo fin último es que los obreros trabajen gratis. O a ser posible, que paguen.

Cerebro: órgano ficticio del ser humano. Aún no está demostrada su existencia.

Conferencia episcopal: reunión de oligarcas con faldas dirigida a incordiar al prójimo.

Congreso de los Diputados
: circo con muchos más payasos que leones.

Crack bursátil
: realización de beneficios por los que realmente obtienen beneficios.

Droga
: sustancia adictiva que desvirtúa la realidad. Discurso político.

Elegía
: a burro muerto, cebada al rabo.

Homenaje
: celebración ofrecida a alguien para que se muera contento.

Ideología política
: sueño de la razón sin ninguna base real.

Intelectual
: señor dedicado a demostrar su superioridad (real o ficticia) sobre los demás.

Luna
: satélite terrestre que se usa para poner en los escaparates.

Nómina
: papel facilitado por la empresa donde se expresa el grado de esclavitud del productor.

Opositor
: … a empleo en el estado] miembro de la especie humana que trabaja denodadamente para no trabajar.

Panfleto
: octavilla que explica lo que no va a hacer un partido político.

Partido político
: agrupación de ciudadanos de objetivos similares: lograr que los enchufen en algún puesto estatal, autonómico o local. Tampoco desprecian los comunitarios.

Peletero
: señor que se dedica a quitar pieles de unos animales para vestir a otros mucho más animales.

Pena de muerte
: castigo al que estamos condenados todos. Incluso los que mandan.

Perplejidad
: ciudadano ante sus representantes.

Perro
: el mejor amigo del hombre, a su pesar.

Producto Interior Bruto
: estadística que indica cuanto dinero se fuga a paraísos fiscales.

Representante sindical
: cargo electo por los trabajadores para que no trabaje.

Sentido común
: sentido animal que los impele a escapar lo más lejos posible del ser humano.

SGAE
: única entidad autorizada a cobrar una y otra vez por el mismo servicio. Qué además no presta ella.

Sindicalismo
: movimiento que agrupa a los obreros en la cola del paro.

Un mundo feliz
: novela donde se describe muy optimistamente el futuro de la humanidad.

Votante
: ser ingenuo que se cree que elige a alguien.

jueves, 15 de julio de 2010

Wikimanía Gdańsk 2010

Es difícil precisar con palabras la emoción que se percibe y las fuertes sensaciones que te genera el contacto con la gente en un evento de dichas características. Sobre todo, fue una oportunidad para reencontrarme con viejas amistades, algunas de las cuales ya conocía desde Wikimanía Buenos Aires, el año pasado. En cualquier caso, no sólo fue un reencuentro de compañeros y amigos, sino también una inmejorable ocasión para ver qué se cuece en Wikimedia y los movimientos de las personas. ¿Qué está de moda en la "Ciudad de la Libertad"? Por este lema se conoce a Gdansk, una ciudad al nordeste de Polonia, a orillas del Báltico. Es precisamente el escenario donde este año tuvo lugar Wikimanía.

A continuación, y sin extenderme demasiado, resumiré -si bien superficialmente- lo más destacado de cada uno de los tres días:
  1. 9/7/2010: Ceremonia de apertura, plenario con Sue Gardner y el Consejo de Administración de WMF. Un breve descanso para el café sobre las 11 am. A la vuelta, interesantes propuestas en las salas Concert, Jazz, Green y Oak. Asistí a los paneles que estaban desarrollándose en la primera sala. La temática era sobre los capítulos y, básicamente, se trató sobre proyectos de coordinación y colaboración. El panel (45 min) que cautivó mi atención fue el titulado Wikimedia Asia Project (Proyecto Wikimedia Asia). Wikimedistas de Filipinas, India y otros países del continente, se dieron cita para compartir inquietudes, hablar de los retos que hay por delante y de las opciones para hacer frente a ellos. Se propuso un programa de coordinación entre varios chapters y futuros chapters asiáticos. WMF tiene en mente crear nuevos capítulos allí donde la masa poblacional es muy elevada, como es el caso de la India. Concierto.
  2. 10/7/2010: Segundo día. La jornada abría de nuevo con el tema de los chapters. A las 9:30 am asistí a los paneles bajo la denominación de Chapters: the Good, the Bad and the Ugly. Estuvo muy interesante, todo sea dicho. En primer lugar, se habló del conflicto Capítulo vs. Comunidad (¿el capítulo tiene la potestad de decidir, hacer y destruir en una determinada wikipedia sin la autorización y/o conocimiento de sus editores? ¿Quién integra los chapters?) Un problema que se planteó involucra al nivel de participación en proyectos Wikimedia de aquellos que forman parte de un determinado capítulo. En muchos casos, el número de ediciones disminuye drásticamente. Finalmente, ¿el capítulo pretende ser una forma de gobierno? ¿Quieren sus miembros algún tipo de reconocimiento o trato de preferencia? Estas y otras interrogantes fueron debatidas en profundidad por varios wikimedistas, sobre todo por los israelíes. Por la tarde, escuché con atención las charlas en el Oak Hall. Todas ellas versaban sobre traducciones interwiki, la internacionalización, MediaWiki, etcétera. Más tarde, me atrajo las charlas que giraban en torno a las lenguas minoritarias: tamil, telugu, entre otras. Merece especial atención el encuentro entre wikimedistas de chapters y futuros chapters iberoamericanos, con la asistencia de los italianos, Delphine Menard y Samuel J. Klein.
  3. 11/7/2010: Tercer y último día. Comienza la mañana con una película donde se nos enseñaba el valor que tiene Wikimedia en el Tercer Mundo. La "misión" que tiene WMF es primordial. Entrevistas a personas de esa cultura. Intervención de Jimmy Wales. Más tarde, a las 11:30, en el Green Hall, tuvo lugar mi presentación, titulada An interdisciplinary approach to Wikipedia. Tras solventar problemas técnicos, transcurrió con normalidad. El objetivo era transmitir y dejar de manifiesto el enfoque humanístico hacia Wikipedia. Al término de mi intervención, cuyo resumen se vio en Wikimedia Madness horas antes, Mayo Fuster y Bea Busaniche nos deleitaban con la cultura libre y el acceso al movimiento del conocimiento. Por la tarde, los compañeros de Amical nos ponían al día con los éxitos alcanzados por el programa Viquibalear, que buscaba promover Wikipedia en catalán en los colegios baleares. El concurso sirvió para que muchos asistentes lo vieran como algo deseable en sus capítulos. Desde Polonia, se ofrecieron a establecer líneas de investigación. En otra sala, B1mbo nos comentaba sobre la Enciclopedia Chilena y la liberación de contenidos para ser utilizados en los proyectos Wikimedia. Bea Busaniche, por su parte, nos presentaba su interesante investigación de RTA (Radio y Televisión Argentina). Liam Wyatt hacía lo propio con su charla Wikipedian in Residence. Para el postre, Marinna e Isha hablaron del rol de la mujer en la wikipedia en español.
Otros compromisos/encuentros, etc:
  1. Foto de la delegación catalana con Jimmy Wales. Almuerzo y cena con ellos.
  2. Dos últimos partidos del Mundial Sudáfrica 2010. Lo vi abrigado por la excelente compañía de mis amigos argentinos, chilenos, mexicanos y españoles. Bebimos unas cervezas. Primero apoyamos a Uruguay y luego a "la Roja".
  3. Entrevista con un canal de televisión local de Gdansk. Me preguntaron sobre Wikimanía y qué pensaba sobre su ciudad. Fue muy curioso.
  4. Fiesta de clausura. Asistimos al cierre oficial de Wikimanía 2010. Vimos los avances de lo que será Wikimanía Haifa 2011. Presencia del presidente de Gdansk. Nada más acabar, fuimos a cenar con los catalanes y luego unas cervezas y de fiesta con los amigos iberoamericanos y españoles. ¡Gracias a todos!
  5. Foto de grupo. Todos los presentes nos hicimos una foto a la salida del Philarmonic.
Respecto a la ciudad y aspectos organizativos:
  1. Una ciudad con mucha historia. La gente es un poco cerrada y existe cierto resentimiento hacia los foráneos {{cita requerida ^^}}, sobre todo hacia los alemanes.
  2. Amanece muy temprano, antes de las 4 am.
  3. El Báltico no tiene pérdida. El lunes 12 fui a bordo del barco y recorrí buen trozo de la zona. El calor no acompañaba.
  4. Se come bien y relativamente barato. Cada 1 euro, teníamos 4 zlotys (moneda local).
  5. La gastronomía polaca (Kuchni polskiej) se base en verduras, picante, y carne. Los platos calientes (sopa, bistecs, pescado) son típicos. El primer día, comí salmón con salsa de albahaca dulce y un toque de yogur natural. La cerveza es bastante dulce e insípida para gusto personal. El vodka polaco, por su parte, tiene un gustillo que enamoró a más de uno, entre los que me incluyo. Para desayunar, teníamos que comprar los comestibles en una especie de supermercado, porque en Wikimanía sólo se nos daba una taza de café con leche. Consumí una tarta de queso recubierta de una ligera capa de azúcar y una bola de chocolate confitado a baño de ron. La pizza es también diferente: te dan la salsa, generalmente picante, aparte, para que sazones a gusto.
  6. Creo que aprueba por los pelos el tema de la organización. El alojamiento trajo dolores de cabeza a muchos, por no hablar de que no disponíamos ni de sillas ni de mesas para comer. Teníamos que hacer malabares con los platos, esquivando a la gente, y sentándonos en el suelo. El staff polaco era bastante seco. Daba hasta miedo, a veces, preguntarles algo. Algunas salas no estaban acondicionadas como corresponde. Para todo necesitábamos un tique. Nadie nos informó sobre ello y algunos nos perdimos de algunas cosas por este motivo. La comunicación no es su fuerte. Mi aplauso va para los compañeros argentinos, por su brillante coordinación del año pasado. No sé si debido a ello, esta Wikimanía me supo a poco. Eso no quita que no haya disfrutado como un loco y que Gdansk me haya enamorado.
Y aquí doy por finalizada esta crónica. Espero que haya sido de vuestro agrado y por favor disculpad las omisiones.

Dzięki!

lunes, 12 de julio de 2010

Ensadamus profetiza

Dentro de nueve meses, la curva de natalidad de España sufrirá un amplio ascenso.

sábado, 10 de julio de 2010

El hombre que salvó el mundo

El 26 de septiembre de 1983 (si, 1983, no en los 50 ni los 60), un teniente coronel del Ejército Soviético cumplía su tiempo de guardia al frente del sistema de inteligencia militar soviética dentro del búnker Serpujov-15. Nuestro hombre, Stanislav Petrov, estaba encargado de recoger la información que llegaba desde los satélites militares rusos en el espacio, los cuales se encargaban de proteger a la URSS de un ataque nuclear por parte de las fuerzas de la OTAN, representadas principalmente por los EE.UU.

Durante esa noche, el sistema antimisiles Krokus dio la voz de alarma: un misil Minuteman III, procedente de la base americana Malmstrom en el estado de Montana, había sido disparado en dirección este y se dirigía a toda la velocidad de sus poderosos motores contra los territorios de la sacrosanta Unión Soviética. Petrov, buen conocedor del sistema de satélites de alerta temprana, a pesar de que sus instrumentos le concedían únicamente 20 minutos antes del impacto previsto, ignoró sus instrucciones y no cumplió el protocolo que le obligaba a avisar a sus superiores para que organizaran las represalias.

Con una sangre fría increíble, sobre todo teniendo en cuenta que hacía solo tres semanas que la URSS había derribado un avión de pasajeros coreano y que había puesto a las dos fuerzas enfrentadas en la guerra fría en estado de alerta, Petrov ignoró también la siguiente información que le decía que otros cuatro misiles marchaban en su dirección. Decidió esperar, consciente de que si se equivocaba podía darse por muerto, hasta que se descubrió el error del sistema: una conjunción astronómica había equivocado al satélite y todo era una falsa alarma.

Sus superiores, indecisos entre felicitarle o castigarle por no haber obedecido sus órdenes, ocultaron el incidente y lo trasladaron de puesto, en parte para que se recuperará del shock postraumático y en parte para ocultarlo a los ojos de la opinión pública. Este incidente no salió a la luz hasta 1998 y posteriormente a la caída de la URSS se le tributaron un par de homenajes en los Estados Unidos.

Preguntado por lo que había hecho, Petrov declaró que no era creíble que los Estados Unidos comenzara una guerra termonuclear con sólo el lanzamiento de cinco misiles, cuando disponía de miles de ellos y que por eso había decidido esperar antes de lanzar las alarmas que hubieran supuesto un contraataque feroz que probablemente hubiera acabado con todos nosotros.

Pero es indudable que sin los nervios de acero del Teniente Coronel Stanislav Petrov, la historia hubiera sido muy distinta. Dejo aquí mi homenaje a quién debería ser nombrado Héroe de la Humanidad.


Encontré esta historia en este post de Wicho y la completé con las entradas de la wikipedia en castellano y francés.

El puto pulpo

Cuando algo llega a su máximo nivel de estupidez siempre llama la atención. Y cuando crees que las cosas ya no pueden avanzar más en el sentido de la gilipollez humana, siempre viene algo que deja en mantillas lo anterior. Por que lo del pulpo ya clama al cielo. ¿Cuatro millones de parados? No importa, estamos en la final. ¿Al PP le salen corruptelas hasta en la compra del papel higiénico? Da igual, el cefalópodo se comió nuestra ostra. ¿El gobierno en vez de socializar, privatiza? Minucias, miremos en directo y por todas las cadenas como el bicho nada por su acuario.

Y al final, aunque ya estamos acostumbrados a que las empresas presuntamente informativas nos vendan irrelevancias al grito de «he aumentado un 0,5% el share», tenemos que aguantar que nos coloquen un artículo en la wikipedia del animalito.

Vergonzoso. Patético. Estúpido. Se me acaban los calificativos para esta historia. Al contrario que a los defensores del artículo, a los que se les llena la boca con argumentos tan inteligentes como «está en otras 684 wikis» (la gilipollez es contagiosa), «lo han dado medios relevantes» (la relevancia que le dan los medios a las noticias es igual a la de un artículo enciclopédico), «así están las otras wikis por encima de la nuestra» (llenemos todo de mierda, pero no miremos más que para el contador de artículos).

Estaba a punto de abrir una Consulta de Borrado, pero ¿para qué? Soportar troleos de Ips con un historial de bloqueos más largo que un tentáculo, aguantar desprecios de quién es manifiestamente despreciable, discutir con usuarios que confunden completamente el sentido de la enciclopedia. Y todo para apoyar una cortina de humo que es dirigida por las más altas esferas para que olvidemos que ahora las estafas son a nivel mundial y que los gobiernos que elegimos para que nos protejan, protegen a cualquiera menos al pueblo que los elige.

Pero ganaremos el mundial, que lo dijo el pulpo.

Panem et circenses.
Nada nuevo bajo el sol.

miércoles, 30 de junio de 2010

Gol

España ha ganado. 1 a 0 a Portugal. Delirio Nacional. A las gaviotas no parece importarle, estoy seguro de ello. Todo lo seguro de lo que se puede estar de una cosa así. Porque ¿quién te dice que no escuchan el carrusel deportivo de la cadena SER? Sintonizando las emisoras con sus alas desplegadas en el viento. Posiblemente sean todas forofas de Pepe Domingo Castaño. Por lo menos son vecinas. De Mera. Sería natural. Porque si Juan Salvador Gaviota practicaba caída libre, ellas pueden muy bien ser radioaficionadas. El movimiento de la punta de sus alas sintoniza su emisora preferida. Los bruscos giros en el aire deben corresponder a los riffs de Ritchie Blackmore. Las que se dejan balancear en la brisa escuchan Radio Nacional de España. La clásica, por supuesto. Las que no acaban de encontrar su lugar en la formación deben estar escuchando noticias. Un brusco movimiento de pico presagia que han rozado Radio María. Ni las gaviotas aguantan el rosario radiofónico. Las gaviotas no creen en Dios. Los cisnes siempre se lo echan en cara, pero ellas ríen sarcásticas en las alturas. En realidad, las gaviotas son Dios. No quieren creer en ellas mismas. No creen ni en los cisnes. Debe ser de tanto escuchar el fútbol. Aliena.

viernes, 25 de junio de 2010

Diccioarmario 11

Adobar: canta fados. (Dedicado a Santi, con cariño)

Aire acondicionado: al pago de la factura.

Analfabeto: dícese de quién no sabe leer ni escribir, ni las leyes fundamentales de su país. Sinónimo por ciudadano.

Arbitrio: tres árboles.

Arrepentir: acelerar el dispositivo de memoria del transporte internacional.

Bandera: trapo de colores en el que la gente se suele envolver cuando está borracha.

Cacofonía: jerga del hampa.

Canalla: envejecer de repente.

Cántara: melodía egipcia.

Cantarina: trigo molido al tercer grado.

Caramba: exclamación proferida cuando cualquiera de las dos es de alto precio.

Cobra: la más peligrosa de las serpientes: además de morderte, te gira factura por los gastos.

Colegio electoral
: única escuela donde no se aprende nada, lo que no es de extrañar si solo se acude cada cuatro años.

Desdémona: hasta aquí, que están más monas.

Dolor: fragante.

Ensalada: en el dormitorio, recibe.

Falacia: nota lisa.

Friso: parón de la libertad.

Galatea: fiesta de descreídos.

Galicia: esquina olvidada, excepto en campaña electoral.

Gesto: esto es una g.

Gilipollas: véase Jimmy Jump.

Grano: O.

Jimmy Jump: no va más del necionalismo: se hace el imbécil, pero dejando claro que se es catalán. Para echarse a llorar.

Lágrima: que me da. Escalofríos y todo.

Mudo: demoio y care.

Novena: está ciego.

Noveno: definitivamente, está ciego.

Pelele: monde consonante.

Pasta: la de la bandera.

Programa electoral: colección de castillos en el aire realizados con el principal objetivo de cobrar comisiones de las imprentas.

Recolección: volver a empezar el álbum.

Retaco: malhablado impenitente.

Salamanca: habitación a la que le falta un brazo.

Séptimo: el del pnazareno.

Subasta: aquí y luego, baje.

Tabaco: no, salió con Dionisio.

Vanagloria: directos al cielo.

jueves, 24 de junio de 2010

Cantarina y las manzanas

Cantarina Ramos nunca pensó en llegar a alcaldesa. Porque Cantarina Ramos odiaba la política. Pero, sin embargo, le encantaban los frutales. No es que tuvieran mucha relación, pero los caminos del Señor son inexcrutables. Del señor Paco, que la abordo un día mientras que Cantarina estaba en su frutal. Hermoso vergel, el frutal de Cantarina, de antiguos manzanos cargados de liquen y de pequeñas frutas, mayormente utilizadas como proyectiles por la chavalería del lugar, dado su tamaño y dureza. Uso que también le daba Cantarina, como pudo comprobar el señor Paco cuando, tras haber abordado a Cantarina, quiso probar de la fruta prohibida sin haber solicitado antes la pertinente autorización. Nunca lo hubiera hecho, ya que Cantarina tenía un fabuloso gancho de derecha, que el señor Paco probó en sus propias carnes al intentar palpar las ajenas. Y también probó la frutas del huerto de Cantarina, no en forma de tarta o mermelada, sino de apedreamiento, o más bien amanzanamiento, propinado por la interfecta, que en cuestión de palpamientos era muy mirada.

Después del apedreamiento, o más bien amanzanamiento, del señor Paco, Cantarina dirigió sus pasos hacía el ayuntamiento de la pedanía, donde procedió a la denuncia del caso ante el anterior alcalde, a falta de cuartelillo de Guardia Civil, del que el lugar carecía. El alcalde, fiel a la tradición española de minimizar agresiones sexuales, siempre que el género de la agredida fuera femenino, no le hizo mucho caso. Que el género fuera masculino era algo que nunca se había dado, pero era esperado por los naturales del lugar como medio para aliviar sus tediosas existencias. Pero mientra esto ocurría, tuvieron que lidiar con la furia desatada de Cantarina, que explicó su caso con profusión de detalles e indignaciones ante el prócer municipal, a pesar del nulo interés demostrado por el portador de la vara. Cuando Cantarina se fue dando cuenta de que su denuncia iba a quedar en agua de borrajas, estuvo tentada de volver a probar su afamado gancho en la mandíbula del alcalde, o en su defecto, su puntería manzanil. Pero se conformó con agarrarle por la corbata y, acercándoselo hacia si, espetarle a la cara, mientras ésta iba tomando un bonito color cárdeno, la opinión que le merecía su presencia en el ayuntamiento, junto con la que tenía de su señora madre y de gran parte de los miembros de su familia, retrocediendo en el escalafón familiar hasta un primo de Adán y Eva.

Posteriormente, dejando al alcalde en el trance de desincrustarse la corbata de la garganta, Cantarina Ramos volvió a su vergel y, aprovisionándose de una cesta, cargó de manzanas el capazo y aprovechó la cercanía de los comicios municipales para comenzar su particular campaña electoral, entre las féminas en primer lugar, las que le dieron incondicionalmente su apoyo, cansadas como estaban muchas de ellas de los intentos fugaces de palpamientos por parte del personal masculino y de los nulos resultados de sus quejas. Con el apoyo del sector femenino y el de gran parte del masculino, que habían catado las manzanas de Cantarina al intentar tomar a chacota la candidatura de la interfecta, Cantarina logró un gran éxito, convirtiéndose sus manzanas en el eslogan electoral más eficaz desde la campaña de la UCD en las primeras elecciones.

Para cuando pasó la temporada hortofrutícola, Cantarina Ramos estaba comodante instalada en el sillón municipal, gozando de mayoría absoluta en el lugar y con la cesta permanentemente a su lado, cargada de piñas piñoneras, que hacían incluso más daño que las manzanas. El señor Paco era capaz de dar un rodeo de cinco kilómetros con tal de no pasar por delante del ayuntamiento.

He aquí la historia de Cantarina Ramos, a la que su amor por la fruta encumbró a la alcaldía. Y su puntería.

martes, 22 de junio de 2010

Desvergüenza

He de confesar que se me ha terminado la vergüenza ajena. Y la propia. Estamos asistiendo a un espectáculo político y económico que dan ganas de resucitar a Don Emiliano Zapata, subirse al caballo, que para gasolina no hay, y restablecer la Revolución. Lo único que me detiene es que ya no estoy para esos trotes, la revolución es cosa de jóvenes y jóvenas y uno ya tiene una cierta edad.

Porque además el espectáculo es mundial, como el fútbol. Porque si fuera una cosa local podríamos obviarla como parte de la payasada a la que nos tienen acostumbrados nuestros políticos, de los que hace tiempo que no espero nada. Pero no, esto ya no es cosa nuestra, sino que forma parte de una situación generalizada a todo lo ancho de la bola ésta en la que vamos montados. Que la paren, que yo me bajo. Da igual, me bajo en marcha.

Es que es para darle la razón a las teorías conspiranóicas. Después de la sangría a los gobiernos de todo el mundo a cuenta de la gripe A (¿se acuerda alguien de ella?), que se dedicaron sin ningún rubor a gastarse una pasta en comprar vacunas, pasta que nos vendría ahora de perlas para capear el temporal económico que desataron los hermanos de sangre de las farmacéuticas griposas; ahora nos están sacando lo poco que nos queda para tapar los agujeros que ellos mismos hicieron, al grito de «el mercado se regula solo». Ya se ha visto lo que se regula. Se regula en la dirección del latrocinio descarado.

Y, por si fuera poco, nuestros queridos amigos y vecinos de Europa, en vez de formar una piña contra los ataques especulativos contra el euro, es decir, contra casi todos, y pararles los pies a los ataques del exterior, se dedican a vacilarse y vacilarnos a cuenta de lo que cada uno tiene comprado en bonos del otro. Que en el fondo es lo único que los mueve, la codicia, la pasta, el cash. Cualquier llamamiento de cualquier partido, sindicato, país, estado, organismo europeo o mundial que se oiga en el sentido de mitigar las miserias a la que están empujando a trabajadores y pequeños empresarios, o de regular el mercado para evitar ser juguete de unos cuantos multimillonarios, puede ser directamente desechado como spam. La tozuda realidad se encarga de enseñar que, como decía Miguel Ángel Aguilar en la tertulia de Hora 25 una de estas noches pasadas, no exportamos derechos en su momento y ahora estamos importando esclavitudes.

Es decir, en roman paladino, primero nos llevaron a endeudarnos hasta las cejas. Ganaron un pastón. Después quebraron los bancos donde estaban nuestras deudas. Sacaron otro pastón de los estados, más lo que nunca devolvieron. Más adelante, la bolsa se desploma. Sacaron otro pastón. De resultas, cierran infinidad de empresas, dejando un montón de gente en la calle, mientras que se saca otro pastón al estado en subvenciones de paro, de empresas y de comunidades autónomas. Otro pastón añadido, el sangrado a cuenta de subvenciones a empresas que inmediatamente se deslocalizaban, más obreros al paro. No faltó por medio quien aprovechó todos los mecanismos del marketing viral para mover el miedo colectivo y sacar otro pastón global, con la ayuda de organizaciones supraextraMarilolicomoflipo del estilo de la OMS. Y con la ayuda de que aquí todo sale gratis. Así es el mundo mundial.

Ya sé que poco se puede hacer, en realidad, pero por lo menos no nos dejemos engañar. La explotación de un obrero del sudeste asiático nos tiene que ser tan cercana como la de un trabajador de Repsol. O más cercana aún. Por que no haber defendido sus derechos es lo que hace que ahora nos quieran hacer retroceder en los nuestros. Globalicemos también los derechos sindicales, a pesar de la desvergüenza de sindicatos que sufrimos por aquí, eso es mejor que nada. Peleemos por ellos bastante más que por las flotillas de Gaza, o por lo menos, al mismo nivel. Porque un servidor, con lo mal pensado que es habitualmente, tiene la profunda sospecha de que hasta las causas más nobles de las ONGs respiran un tufillo de tapadera hacia los temas que de verdad nos afectan y por lo que deberíamos preocuparnos en primer lugar. Y el que más directamente lo hace es la merma de la capacidad de los estados para defender a sus ciudadanos, sea ésta producto de la estafa o de las imposiciones para arreglar la estafa.

Así que en vez de asistir impasibles al desmantelamiento de la sociedad del bienestar, luchemos para evitarlo, oponiéndonos a las medidas impuestas desde fuera y que sólo benefician a quienes son culpables de la situación actual y a la vez, luchemos para exportarlo a todas partes del mundo. Sólo así se evitará que «los mercados» puedan especular con las diferencias entre economías y seguir favoreciendo la explotación.

domingo, 20 de junio de 2010

Análisis de una taza de café

Pues sí, aunque el título suene de risa, nada más lejos de la realidad. Las tazas de café no son simples recipientes para depositar litros de capciosa cafeína. Lejos de ser estimulantes, según un estudio del movimiento conocido como Mediated Discourse Analysis (Análisis del Discurso Mediado), una simple taza de café puede contener hasta seis tipos diferentes de discurso. Para ello, los analistas tomaron a modo de ejemplo una taza de la conocida cadena estadounidense Starbucks.

A grandes rasgos, sus conclusiones son las siguientes:
  1. Contiene un discurso empresarial (véase, "atención al cliente").
  2. Contiene un discurso legal (implícito en el Copyright, marca registrada).
  3. Contiene un discurso nutricional (valores energéticos y calidad del producto).
  4. Contiene un discurso de fábrica (responsables de haber creado el material de la taza).
  5. La acción de beber café, ya supone una serie de discursos programados, negociados con anterioridad - si bien implícitos en el contexto - entre las partes.
  6. Contiene un discurso de márketing (publicidad del tipo, "nosotros tenemos el mejor café del mercado").
Aunque parezca una aproximación curiosa, como os lo he dicho, no es del todo inocente y aislada. Y, al igual que ocurre con esta taza, sucede con otros aspectos de nuestro entorno. Ya os traeré un caso objeto de estudio en un aeropuerto. Pero me temo que quedará para la próxima...

Postestructuralismo y Wikipedia

Repasando el tema de la que será mi presentación este año en Wikimanía 2010, no tuve más que hacer un alto y reflexionar sobre un par de cuestiones. La primera de ellas fue, ¿es Wikipedia el legado de un pensamiento postestructuralista? ¿Hasta qué punto Barthes y Foucault influenciaron, directa o indirectamente, lo que vivimos a diario el común de los mortales?

Quizás estos pensadores franceses vieron más en lo simple que nosotros en la complejidad de las cosas que nos rodean y hacen el día a día en nuestra rutina. Lo más simple y llano pueden ser objetos del análisis más escrupuloso y pormenorizado.

Roland Barthes (1915-80), en su ensayo crítico La Mort de l'Auteur, planteaba una incógnita de la que rara vez nos percatamos o somos conscientes. ¿Por qué en Occidente se le ha atribuido, durante siglos, una excesiva importancia al rol del autor en el estudio, la lectura y la venta de sus obras? Y que conste que esto no aplica sólo a la literatura, sino también a las artes plásticas. ¿Quién no ha dicho en alguna ocasión, "he visto un Picasso" (por la pintura de dicho autor)? Y no, no es un simple juego metonímico. El meollo de la cuestión es que tendemos a interpretar y valorar el trabajo o los trabajos en función de quien los escribe. Al hacer esto, según Barthes, estamos ignorando una buena parte del significado que deriva de un texto. Estamos desatendiendo, pues, el papel del lector.

El filósofo galo va incluso más lejos y dice, en el mismo ensayo, "el nacimiento del lector comienza con la muerte del autor." De acuerdo con lo promulgado por los postestructuralistas, que se diferencian del aislacionismo estructuralista de la primera mitad del siglo XX en su visión del lenguaje como medio dinámico de comunicación y transmisión de ideas, el significado que deriva de un texto es el resultado de dos factores convergentes: por un lado el autor y, por el otro, el lector. No todas las intenciones del autor serán interpretadas de igual modo por un lector X. Aquí entran en juego variables como entorno cultural, formación, contexto histórico, estatus social, etcétera. Incluso, según Jacques Derrida (1930-2004), un escritor pudo haber plasmado significados alternativos que ni él mismo se imaginó. De ahí que, conforme pasa el tiempo, diferentes escuelas críticas se aboguen el derecho de interpretar una obra concreta según su parecer. No me extenderé aquí a explicar el famoso concepto derridiano de differénce/differance o, lo que es lo mismo, el proceso de analogía y sustitución (reemplazo/complemento).

El papel del lector es curiosamente moderno en la crítica literaria. Durante mucho tiempo se dio, y aún se da, especial importancia a aspectos biográficos determinados de un autor. Algunas veces funciona, otras no. Por ejemplo, sería imposible estudiar y comprender Heart of Darkness de Joseph Conrad sin hacer alusión al pasado en altamar de este escritor británico de origen polaco. La crítica neohistoricista de Stephen Greenblatt carecería de sentido si no tuviéramos en cuenta el contexto socio-cultural de William Shakespeare y las consiguientes lecturas del presunto discurso de subversión que se deduce de algunas de sus obras teatrales más universales. No obstante, si es cierto que el lector ha aportado y sigue aportando contenidos ricos. El texto vive y sino que le pregunten a los académicos postcolonialistas o a los de la escuela de Cultural y Ethnicity Studies.

Con todo, en Wikipedia tenemos un ejemplo moderno. El lector ya no es un recipiente pasivo de lo que se le enseña, sino que puede convertirse también en un autor - en la parte activa del todo - y trabajar a las dos bandas. Ese lugar a la interpretación, a la discusión, ese anonimato, donde la propiedad intelectual da lugar al espacio colaborativo en pro del conocimiento libre, es lo que me interesa resaltar. Y si para explicarlo he tenido que hacer un breve recorrido por la apasionante historia del pensamiento moderno y contemporáneo, bienvenido sea. Es mi deseo que, al menos, haya merecido la pena.

Góngora dixit (entrada dedicada a José Saramago).

jueves, 17 de junio de 2010

Mentira

La habitación se le quedaba pequeña para lo que estaba acostumbrada, después de la vida de lujo y derroche que había llevado, pero ella la prefería así. Todo había sido falso en aquella relación, menos los diamantes, lo que ya era algo. Pero por muchas joyas que le fuera regalando, no podían ocultar con su brillo la farsa en la que estaba viviendo. Todo había empezado como en un sueño dentro de otro, cuando lo había conocido en aquella fiesta. Ella ya estaba deslumbrada de antemano, poco acostumbrada, entonces, al lujo que veía desfilar ante sus ojos. Había asistido invitada por su amiga Perfe, antigua compañera de colegio a la que no había vuelto a ver desde que acabara el bachillerato. Perfe venía de una familia bien, de esas en que el dinero ya ha adquirido respetabilidad con el tiempo, aunque su abuelo había sido poco más que un pirata. Bastante distinta de la suya, en la que sus padres habían tenido que arar mucha tierra para conseguir que la niña estudiase, aunque para ellos el orgullo de verla recoger su título había sido pago suficiente para sus desvelos. Por lo menos la muerte había tenido el detalle de dejarles aguantar hasta ese momento, antes de llevárselos a los dos en un corto espacio de tiempo.

Fue en aquella fiesta donde lo había conocido. Ataviada con un modesto vestido de grandes almacenes, sabía que desentonaba entre los Guccis y los Armanis, pero no había podido resistir a la tentación de ver aquel mundillo que hasta entonces solo conocía a través de las fotos de las revistas del corazón. Perfe la había introducido con cariño en el ambiente, porque desde el colegio se habían llevado bien y debía guardar de ella un buen recuerdo, tal vez resultado de los innumerables ejercicios que le había dejado copiar. Y cuando se habían encontrado después de los años, se había empeñado en que viniera con ella a este fiestorro, donde decía aburrirse soberanamente y donde podrían aprovechar para comparar notas de sus vidas, mientras cotilleaban como locas de los asistentes a la velada. Y mientras se bebía una copa de champán francés, que probaba por vez primera, notó que no le quitaba ojo aquel morenazo de la esquina. Estaba rodeado por una colección de escotes que parecían competir por captar su atención, pero que no obtenían ningún resultado, porque él solo tenía ojos para ella.

Perfe también se dio cuenta y enseguida le puso al tanto de la vida y milagros del chulazo que se la estaba comiendo con la vista, que tenía una de esas miradas que te dejaban desnuda. Resultaba que el caballerete en cuestión era el heredero de uno de esos pazos antiguos que se enseñoreaban a la vera de un río, con sus escudos tallados en granito y sus caseros de boina en mano, mostrando respeto por el vinculeiro. Así los había visto la primera vez que fue allí para ser presentada a los padres de su futuro marido, una pareja lánguida y decadente que le pasó revista como si fuera una nueva yegua de sus cuadras, para acto seguido desentenderse de ella y continuar lo que parecía ser su juego favorito, dedicarse el uno al otro una cantidad interminable de puyas y desprecios envueltas en la más exquisita cortesía.

Cortesía que se podía extender a su novio y luego marido, que la había cortejado siguiendo el protocolo de un manual del siglo XVIII acerca de como se debía comportar un pretendiente discreto y respetuoso, inundando su casa de flores y sus habitaciones de joyas, cuyo brillo habían cegado sus ojos y sus sentidos. Lo habían hecho de tal modo que a ella no le había parecido extraño que sus efusiones amorosas fueran tan escasas durante su corto noviazgo. Ni siquiera habían llegado a acostarse juntos antes de la boda, lo que la había dejado preocupada un tiempo. Tenía miedo de que el cuento de hadas que vivía solo fuera un sueño y que se despertaría de repente, retornando a su vida de oficinista. Claro que su noviazgo había sido corto, apenas unos meses, y pensaba que ese respeto que la mostraba se debía quizás a una conveniencia de la alta sociedad que ella ignoraba.

Pero a partir de su boda, por todo lo alto, en la iglesia de más postín y con convite en el hotel de más estrellas, se dio cuenta de lo que podía esperar de su hombre. La noche de bodas había cumplido con el débito marital con pasión y ella había disfrutado mucho, abrazada a su cuerpo musculoso por las horas de gimnasio, pero los demás días de la larga luna de miel siempre había tenido una excusa para no tocarla. Después, a lo largo de las noches en su pisazo del centro, rara vez lo habían vuelto a hacer. Dormían en habitaciones separadas ya desde el primer día y el se refugiaba en la suya, mientras que ella se quedaba esperándolo desnuda en su cama, sin que nunca se abriera la puerta para calmar su deseo. Poco a poco se fue dando cuenta de que aquel pedazo de hombre era homosexual y que su matrimonio no era más que una tapadera detrás de la que se escondía ante los ojos de la sociedad. Una vez le confesó sus temores a su amiga Perfe, la única del nivel social de su marido en quién confiaba, y por ella se enteró de que ese era el sistema preferido por los homosexuales de la jet set para disimular sus aficiones. Con cinismo, le recomendó que se buscara un amante, a fin de cuentas, cuanto más la rechazaba, más la cubría de collares y pulseras y no era cuestión de abandonar esa vida por un detalle tan nimio. Los maridos de otras no eran homosexuales y tampoco hacían ningún caso a sus legítimas, bastante más interesados en jovencitas que les inflaban el ego y les desinflaban el bolsillo.

Pero ella, al principio, seguía enamorada de él y no se le pasaba por la cabeza engañarle, aunque en este caso casi no sería engaño. Más adelante cedió un par de veces a las atenciones de algún conquistador profesional, de esos que si vivieran en el Oeste harían una muesca en su colt por cada hembra abatida, pero que tenían la ventaja de que una vez conseguidas sus intenciones, nunca más los volvías a ver. Pero eso no pasaba de un vulgar remedo a sus cuitas. Por dentro, se iba ensimismando en una depresión cada día mas profunda, que los terapeutas de alto standing a los que acudía no encontraban solución. Pero ella sabía perfectamente lo que le pasaba, su educación pragmática no se avenía con el estado de su vida. Y por eso decidió abandonar la vida de lujo a la que nunca se había acostumbrado y marcharse de casa sin volver la vista atrás. Por lo menos, la vida de riqueza que había sido suya, la había revestido de un calculado cinismo que hizo que dejará atrás los vestidos de gala, pero que se llevará todas las joyas. Más adelante sus abogados se encargarían de sacarle una pasta a su ex, posiblemente le llegaría para vivir toda su vida con desahogo. Pero en el modesto pisito que había alquilado, podría volver a empezar a vivir la vida auténtica, esa que olvidara durante los años de tedio y tristeza que habían conformado su matrimonio, que solo lo era de nombre.

domingo, 13 de junio de 2010

Primavera

La primavera había llegado a Cullergondo de Peiró, sin necesidad de anuncios de Grandes Almacenes; aunque haberlos, habíalos, al igual que en las comarcas circundantes. La primavera había llegado, decíamos, y con ella la muchachas en flor y desfloradas, que alegraban los paseos y jardines con sus trinos despreocupados. O tal vez los trinos eran de los xílgaros que anidaban en los plátanos del paseo, o de las flores que crecían escamadas de su corto pasar. En cualquier caso, la música desprendida de las jóvenes gargantas sonaba en los oídos de los cullergondinos como toque de trompeta que anunciara los futuros goces que sus tibias mentes desbarraban, en espera de la definitiva subida térmica que estacionalmente se producía en los sistemas líbicos del personal.

Al calor de este sonido, los aborígenes se desprendían de sus ropajes de invierno y sacaban livianas prendas de la profundidades de vetustos armarios, heredados de padres a hijos desde los lejanos tiempos en que estos indestructibles muebles habían sido tallados por olvidados maestros ebanistas, miembros todos ellos de rememoradas logias que subsistían aún en el más profundo de los secretos, ya no puliendo con mimo distintos tipos de maderas nobles, sino resistiendo el paso de los siglos sin más objeto que la resistencia en si, en espera de primaveras futuras que habrían de llegar cuando el Gran Maestre de la Orden Regular tuviera a bien decretarlo.

Ataviados con las leves chaquetas y pullovers recien rescatados de su letargo, el gremio masculino se dedicaba al acecho de las aleteantes féminas con igual pasión a la que en los meses de invierno utilizaban para cazar acuáticas con espera en las márgenes de las marismas que se extendían por las tierras de Cullergondo, que en su reducida extensión ofrecía toda clase de posibilidades de tipos agrarios. Las aves acechadas en esta ocasión respondían de modo alterno al de sus congéneres de pluma natural, ya que lejos de huir dejando un reguero de plumón en su estela, acudían al sonido de los primeros disparos con idéntico alborozo con el que comentaban las vicisitudes de sus peluqueras favoritas. Es ocioso describir que los reclamos utilizados diferían según la presa que se buscara, ya que aunque los engaños sonoros atraían a las palmípedas, rechazaban con premura a las bípedas minifalderas, que escapan hacia el refugio de cafeterías y tabernas, en espera de que los vermutes y las copichuelas las ayudaran a elegir en la berrea al semental de la jornada.

Los pretendidos garañones se pavoneaban en las aceras, intentando que su estampa fuera suficiente par lograr sus pretensiones, aunque no ignorando que el dispendio en las barras sería lo que al fin atrajera a su engaño a las pretendidas engañadas, que desengañándose sin error de las intenciones de los pretendidos pretendientes, se dejaban querer en mayor cercanía según aumentaba la cercanía propia con los diversos destilados que iban ingiriendo como pago y cobro de intenciones diversas y convergentes. La reiterada repetición de estos rituales año tras año, marcaba el paso de las estaciones en Cullergondo de Peiró y ayudaba a los lugareños a distinguir los patos de las patas envueltas en medias enterizas que abundaban por los paisajes urbanos y rurales, en previsión de heladas tempraneras y como penúltimo estorbo de los arrojados cazadores en la consecución de la presa.

Helada primavera la de estos pagos, templada por la música de las esferas.

viernes, 11 de junio de 2010

Tipos de la humanidad: el trepa

Continuando la serie recién iniciada, vamos a describir a otro de los especímenes con que se adorna la humanidad, en este caso uno de sus más conspicuos miembros, el trepa.

El trepa vive por y para medrar, en una monomanía que alimenta su única esperanza: pasar por encima de los demás. Para ello se sirve de cualquier instrumento apropiado a sus fines: lo mismo jabonea aun empresario de éxito, que a un político populista, pisotea a un compañero o traiciona a un socio, da igual, no hay bajeza que le detenga a la hora de ascender en la escala social.

Porque este es el fin último de sus afanes, elevarse por encima de los otros a cualquier precio. Esto no es en principio malo, la mayor parte de la plebe aspira a mejorar su situación y en esto no podemos objetar nada, es normal. Pero lo que distingue a nuestro depredador social son los métodos de los que se vale para conseguirlo.

Nuestro amigo no intenta que sus méritos se impongan por si mismos a los de los demás, entre otras cosas por que no suele tener ninguna especial virtud que lo haga destacar sobre el común de los mortales, fuera de su tenaz voluntad para labrarse un futuro acorde con lo que él piensa que se merece. Porque lo que en verdad se merece son unos años de cárcel, ya que en el curso de sus actividades no desdeña el desfalco, el abuso de confianza ni la manipulación de informaciones privilegiadas, normalmente obtenidas a base de peloteo o de espionaje puro y duro, ya que ningún método es para él indigno si conviene a sus intereses.

Ya que esto es uno de los síntomas que definen a nuestro hombre, o mujer, que en cuestión de género no hace distinciones la subespecie, la nula preocupación por la legalidad, moralidad o decencia de los métodos empleados para tal fin. Un trepa, en aras de conseguir un beneficio para si mismo, porque para nadie más lo busca aunque algunas veces finja otros objetivos, no descarta ninguna acción que le ayude a crecer por encima de sus congéneres. Así, la traición interesada, la manipulación de fingidas amistades, la adscripción a grupos políticos o económicos en función de lo que se pueda sacar de ellos, nunca en función de sus verdaderas afinidades, el inscribirse en clubs y asociaciones que puedan ser palanca de sus ambiciones, son siempre considerados por su rentabilidad inmediata o futura, nunca por la afinidad personal o por la justicia de sus causas.

El trepa, dotado de una auténtica habilidad para disimular su verdaderas intenciones, muestra siempre dos caras, como Hermes. Esta doble faz, que acaba inexorablemente por reflejársele en el rostro, es el arma fundamental de la que se vale, porque en su uso y disfrute es en donde en verdad se le puede considerar un experto. Una para hacerse agradable a quienes puede manipular en su beneficio y otra para ningunear a los que ya no son útiles a sus intereses. Por la mañana te paga un café para sacarte información sobre el estado de la empresa en la que trabajas y por la tarde esta vendiendo la información a la competencia, pasando por que al mediodía la utilizó para especular en bolsa. Hoy se hace masón para adjudicarse unos solares y mañana se afilia a la falange para poder venderlos. Esta semana es un firme partidario del gobierno y la que viene está en todos los mítines de la oposición.

Algunas veces, pocas, el trepa es descubierto en alguna de estas operaciones, porque no siempre salen bien las cosas en esta vida, y nuestro amigo sufre un retroceso en su ascenso social. En estos casos, el trepa huye a sus cuarteles de invierno y procura pasar desapercibido una temporada, en espera de que la corta memoria de la que hacemos gala haga olvidar sus fallos. Pero no pierde el tiempo en estos intervalos, ya que los utiliza en pergeñar sus próximos pasos y, cuando vuelve a la civilización para continuar sus actividades, los explica de tal forma que le sirven de base para auparse de nuevo en el escalafón social.

En fin, conceptos tales como amistad, decencia, ética, son totalmente desconocidos por este especimen, así que no esperen de él nada en absoluto y escapen de ellos como de hacienda.

No tiene tratamiento.

miércoles, 9 de junio de 2010

Sarpullido

.-Me he levantado mala, ¿sabes?, hace ya un algún tiempo que no me encuentro bien. He ido al médico y me ha detectado un sarpullido que yo ya había notado, pero al que no había dado mayor importancia. Pero como se ha ido extendiendo, al final no me ha quedado más remedio que acudir al galeno. Resulta que me dice que es una infección de la piel producida por unos agentes patógenos propios de su flora particular, pero que se han desarrollado de más. Y como son de la fauna propia de mi cuerpo, son difíciles de eliminar sin matar de paso a los bichitos buenos. Me mandó un tratamiento zonal de radiaciones, que los elimino estupendamente donde me lo daban, pero lo que te decía, también mataba a los demás, así que no me compensaba. Y es que me tienen en un sin vivir, mira que me dicen que no me rasque, pero hay veces que no lo puedo evitar. Y claro, luego se me irrita de una forma que para qué. Así que ya me ves luego soplando para aliviarme, como si fuera tonta. Otras veces les echo agua y me calma el picor un rato, pero enseguida vuelve y ya estamos otra vez con el puñetero prurito. Te juro que a veces me dan estremecimientos de lo que me pica, me estoy volviendo loca. Ahora me dicen que unos baños solares me podían venir bien, como si fuera psoriasis, pero ya estoy tomándolos y nada. Tengo que hablar con Venus y Mercurio para que me dejen acercarme un poquito más, pero ya sabes como son de tercos, no quieren variar su órbita. Si, escríbeme al correo, apunta LaTierra@...

lunes, 7 de junio de 2010

Diccioarmario 10

Para celebrar la décima edición del diccioarmario, todas las palabras (las «definiciones» siguen siendo producto de mi neurona patinadora) están sacadas de Historia universal de la infamia, de Jorge Luis Borges, que es el libro que tenía a mano. Hubiera valido cualquier otro, incluidas las muy literarias publicaciones del carreflús, pero eso de alumbrarse con la luz ajena está de moda, más o menos desde que se inventó la imprenta. Y antes.

Pero sin el volumen tan poco voluminoso de mi tocayo, no me hubiera enterado que esto que hacemos tantos son «ejercicios de prosa narrativa». Un respeto.

Alimenta: nombra al moro.

Analfabeto: (snm.) culofpino.

Baraja: estropea la tasca.

Biombo: tambor ecológico.

Buhardilla: ser mitológico mezcla de, ...de, ¿y qué ahora me he olvidado? Vaya.

Carnicero: sólo pescado.

Derrotar: es de lo que está mareado.

Desmantelar: retirar el servicio de la mesa.

Despreciar: quitar el precio.

Disimula: afirma de una vez, animal.

Esclavo: no alcayata.

Espejo: yo buscaba una d. No juego más al escatergosich.

Fuera: no, fue Amón. Da lo mismo, los dos castigados, dijo Thot.

Historia: : no, his vaquia.

Infamia: in do, tuya.

Labio: las mates, el latín, lo suspendí todo, Mari Pepa.

Linterna: por lárea y centraaaal segundopalo, Pichichiiiiiiiiiii cabeceaaaaaaalarguerooo.

Llaves: dando una vuelta. ¿Nos tomamos una cañita?

Noticia: evento real o imaginario que se deposita en el subconsciente colectivo de la humanidad por medio de los más variados soportes. Su utilidad es discutible.

Parodia: impar ama.

Pídala: para afinar el tono.

Pirámide: se me escapa mi consonante.

Pisotear: mirar casa. Están los alquileres por las nubes.

Plegaria: instrumento para doblar valles fluviales inundados por el mar.

Prólogo: asociación que defiende la libertad de expresión.

Público: mejor publico.

Purificar: quedarse donde Puri, que es maja.

Rosada: reparte flores en San Jordi.

Simétrico: arriba, metrico abajo. De verdad.

Sobaco: pedazo de Dionisio.

Suministra: ...señor ministro.

Universal: poema de un solo verso.

sábado, 5 de junio de 2010

Tipos de la humanidad: el lameculos

Comenzamos con ésta una serie que pretende describir a los distintos especímenes con los que esta jodida especie humana, a la que pertenecemos la mayor parte por imposición nascituri, se adorna o se afea; que en eso hay matices, opiniones, dimes y diretes y tema para discusiones, debates y charlas de taberna.

Sin más digresiones, pasaremos a describir a nuestro hombre, porque hombre es en su mayor parte los naturales de esta subespecie de la degenerada raza humana. Las mujeres también cuentan con «representantas» en el tipo, pero siendo varón la mayor parte de él, omitiremos por un tímido decoro la mención a las féminas que ostentan tan deleznable condición.

El lameculos, como su propio nombre indica, no creyéndose en posesión (y en esto acierta) de ninguna gracia particular, dirige sus afanes por los alrededores de quién tiene lo que a él le falta: coraje, ímpetu, gracia y desparpajo para con los demás. El objeto de su adoración y servidumbre puede ser alguien cercano, como el guapo del barrio donde mora o habita, el capataz de su trabajo o directamente el jefe, si es que se atreve a tanto. O puede ser también alguien lejano, siendo entonces mas patético aun si cabe su servilismo y adoración. El actor de cine, el político trapacero y populista, son las estrellas de su firmamento, siendo mas abyecto su peloteo cuando mas lejano esté el objeto de su deseo.

Y decimos deseo, conscientes de que la palabra, el logos que detalla su pulsión ultima, tiene algo (mucho) de sexual en su intensa adoración, ciega como el amor a los defectos de la persona amada, intensa como la atracción sexual por los congéneres de la especie y que, en fin, no se diferencia de ésta más que en la imposible descarga de los anhelos reprimidos, ya que le está vedado el orgasmo liberador de la relación corpórea con el objeto de su deseo.

Aunque a veces, si el objetivo de su lengua esta lo suficientemente cerca, puede obtener un remedo de éxtasis al recibir una sonrisa, una mirada o tal vez nada más que un desprecio por parte de su dios, que el juzga benevolente desde la altura a la que lo eleva. Difícil cura la de este amor que se alimenta de rechazo.

Y así arrastra su vida, permanentemente buscando la rivera donde amarrar el barco de sus desvelos, siempre que esté cerca del muelle donde atraca el buque de su adoración, mientras que éste se mantenga fiel al papel que le es asignado.

Porque el lameculos no perdona una caída del pedestal al que sube a su amado, si no se mantiene por encima del nivel del resto de la plebe, o si sus acciones no están a la altura de la febril imaginación de nuestro despreciable congénere, al descorrerse el velo de alabanzas que teje con paciencia infinita nuestro rastrero amigo y dejar en evidencia la verdadera cara de su adorado, el amor se transforma en odio con la proverbial velocidad y puede llegar a ser mortal en los casos más graves.

No tiene tratamiento.

viernes, 4 de junio de 2010

Autopista

Cogió la autopista y aceleró el coche a fondo, sin ninguna preocupación por los radares. Iba cometiendo un holocausto de mosquitos, que morían contra el parabrisas con diminutas explosiones. Alguno dejaba un rastro de sangre que los limpias tardaban en eliminar, rechazada el agua por la velocidad. No se apartaba del carril de la izquierda, dando luces y bocinazos a cualquiera que se atreviera a interrumpir su camino. El potente motor del coche rugía monotonamente mientras los kilómetros iban pasando sin cesar. A la vez que el automovil, la vida se iba quedando rezagada, los problemas pasaban a un segundo plano, las preocupaciones se olvidaban, solo estaba el coche y él. Los camiones que subían despacio la cuesta de Herves iban quedando atrás, lentos, lentos, lentos, mientras seguía rodando sin cesar.

Nada importa cuando el coche acelera, vuelves a estar solo, no tienes que preocuparte por la familia, no tienes que preocuparte por el trabajo, no te inquieta el paro, no piensas en la crisis, no piensas en nada mientra la velocidad te va penetrando en el sistema nervioso, como una droga que insidiosamente se deslizara en la sangre haciendo que las neuronas vibren acopladas al murmullo de las ruedas contra el asfalto.

Los postes de emergencia se deslizan hacia atrás sin solución de continuidad, pasas bajo los puentes sin tiempo para que te de la sombra, el depósito lleno te permite continuar sin necesidad de parar ni un segundo, sin motivos para descansar un rato, siempre corriendo, siempre pisándole, cada vez más aprisa, cada vez más rápido, mientras ríes descontroladamente al ver cómo todos se quedan rezagados y tu eres el mejor, el que más corre, el que le pisa sin pensar en las consecuencias.

La autopista es tuya, los demás son solo una molestia, como ese camión que ahora se te cruza y que hace...

miércoles, 2 de junio de 2010

Aclaración

Creo que me ha quedado algo por explicar en este artículo. Lo escribí nuevamente cabreado por el estado de las cosas, al calor de las dos muertes recientes. Está basado en cientos de historias reales que los medios de comunicación nos han servido, a menudo con demasiado detalle. Nada puedo añadir que no se haya dicho por más informados comentaristas que yo. Pero me gustaría remarcar un punto.

Las mujeres víctimas de agresión por parte de su pareja, que ya está bien de eufemismos, son también agredidas sexualmente. Nadie puede pretender que las relaciones sexuales dentro de ese tipo de parejas, en las que el sexo va precedido por la violencia y a menudo continuado después, son consentidas en ningún caso.

Y si esto es así, el delito de violación se le debería añadir a sus acusaciones. En caso de resultado de muerte no va a modificar sustancialmente sus condenas, pero en otros casos si que podría elevarlas, ya que muchos de estos delitos de agresión, aún con los agravantes actuales, se resuelven con condenas de cuatro a seis años. La de violación es superior.

¿Algún abogado en la sala?

lunes, 31 de mayo de 2010

Valor

Lo había conseguido. Habían sido años de malos tratos, de golpes, de insultos, de desprecios, de humillaciones sin fin, en una espiral de violencia que solo podía tener un final. Fue cuando comprendió fehacientemente que no había salida, que el destino final que le estaba esperando era la muerte, cuando por fin logró juntar el valor suficiente para dejarlo. Fue cuando se dio cuenta de que nada iba a cambiar por muchas promesas lloriqueadas tras los golpes, por muchos propósitos de enmienda que duraban hasta la próxima borrachera. Lo había intentado una vez y la había ido a buscar a casa de sus padres y con promesas entreveradas de amenazas, convencido para que volviera con él; a pesar de la firme oposición de su padre, que lo quería matar. Fue eso lo que la convenció, no podía soportar que su padre, al que adoraba y al que creía muy capaz de realizar sus amenazas, fuera a sufrir cárcel por culpa de aquel malnacido.

Pero la vuelta fue peor, a los reproches de celos absurdos, porque nunca la dejaba salir de casa, siguieron las amenazas y los desprecios, el ninguneo más doloroso aún que los golpes, que no tardaron en volver a ser una parte de su vida, oculta detrás del maquillaje y la ropa de manga larga. Pero ningún maquillaje era capaz de disimular su abatimiento, su manera de caminar por el súper con la vista baja, dejando a su paso un rastro de miradas compasivas y creando en torno de sí una ola de silencio que solo se rompía al alejarse por los susurros con que las clientas comentaban su desgracia.

Así que esta vez lo planeó mejor, dándole vueltas durante meses de golpes previos a violaciones reiteradas por parte de aquel cerdo, que la dejaban repleta de un asco de si misma abrumador. Pero daba igual, por mucho que le repitiera que se merecía todo lo que le pasaba, esta vez sabía que no era cierto. Estaba muerta de miedo, pero sabía que no era verdad. Temblaba con solo pensar en el momento en que saldría de la casa, pero quería vivir.

Por fin se decidió. Levantó el teléfono y llamó, temblando por si se le ocurría volver a casa. Racionalmente se decía que no iba a pasar nada, que estaba en su trabajo, que no iba a entrar por la puerta, pero los años de miedo que anidaban en su interior la hacían temblar de tal forma que no podía marcar el número. Después de dos intentos fallidos, una voz del otro lado le informó que estaba allí para ayudarla, que el teléfono no saldría reflejado en su factura, que nadie se enteraría que había llamado. Pero ella no la dejó continuar, suplicando a gritos que la sacaran de allí, entre lloros y angustia, echando fuera años de humillaciones, le dijo que no aguantaba más, que la ayudaran a irse a donde fuera, que la buscaran un sitio, que por favor la acogieran.

Cuando logró calmarse un poco, siguió las instrucciones que le daban, cogió sus documentos y el poco dinero que había ido sisando y dejándolo todo atrás, bajo a saltos la escalera. Un coche ya la estaba esperando, desde donde la urgieron a subir. Dentro encontró unos brazos que la acogieron y le decían que todo había pasado, que ya no tenía por qué tener miedo, que nunca más le harían daño.

Que sólo hacía falta tener valor una vez. Con eso llegaba.