lunes, 25 de enero de 2010

Necionalismo


Ejemplo de propaganda nacionalista xenófoba (Imagen por mrflip)

De entre todas las estupideces que adornan al ser humano, el nacionalismo es una de las que se llevan la palma, con distintivo rojo, además. Pocas cosas hay que considere más perjudiciales y nefastas para el desarrollo del género humano.

Efectivamente, estas ideas decimonónicas y obsoletas son causa de muchos de los males que aquejan a nuestras sociedades. Adaptadas a los tiempos que corren en su fachada, pero ancladas en un pasado afortunadamente superado (o no tanto), los nacionalistas pretenden que las ideas xenófobas y racistas expresadas por la mayor parte de sus fundadores sean tan buenas y necesarias que nunca han vacilado en matar al vecino por no darse cuenta de lo que para ellos es obvio, aunque para los demás lo obvio sea el nacionalismo de su propio país/región/ciudad/patio de vecinos. Además, esta peste de idearios han conseguido pasar por encima de las divisiones políticas, siendo por tanto extremadamente fácil encontrar nacionalistas de derecha, izquierda, centro; de arriba y abajo; de detrás y de delante. Unidos todos ellos por la estupidez, contra la que los propios dioses luchan en vano.

Analicemos someramente esta basura ideológica. Un sentimiento nacionalista considera que su patio de vecinos es el mejor. Para ello se basa en los más sesudos estudios: yo soy de aquí y me gusta serlo. En ello no hay en principio nada malo, yo soy de Coruña y me gusta serlo. Claro que si hubiera nacido en Burgos, también me sentiría orgulloso. O en Kuala Lumpur. El problema empieza a desarrollarse cuando algún politicastro barato, apoyado por la consiguiente ralea de pelotas, se dedica a promocionar este sentimiento. Y lo primero que hace es establecer comparaciones: lo mío mola, así que lo del vecino no. Lo mío es mejor porque lo del vecino es malo. Mis paisanos son mejores porque los vecinos son tontos, blancos, feos, altos, bajos, bizcos... Y como esto se afirma por decreto-ley no hay forma de rebatirlo, ya que no se apoya en ningún concepto tangible ni en ninguna razón lógica. Lo que no puede ser de otro modo, porque no existe nada que apoye estas afirmaciones gratuitas que se hacen en todas las aldeitas, ya que poco a poco los estudios etnográficos van demostrando que el mestizaje está mucho más implantado de lo que se quiere reconocer, por lo que nadie puede afirmar que su presencia en determinado trozo del planeta sea fruto de otra cosa que de una migración, ni que la etnia a la que cree pertenecer sea más pura e incontaminada que las otras. Pero esto, que es el trasfondo de esta bobada, es la base en la que se apoyan los nacionalistas de todas partes.

Y nos llenamos de banderas, himnos, escudos; nos armamos para defendernos de nuestros iguales, pero que están bajo otras banderas, himnos, escudos; caminamos por las calles haciendo exaltación de la Patria, ondeando la bandera nacional y salpicando a todos con la sangre de la que está empapada.

Yo quizás haya viajado poco, pero en las pocas fronteras donde he estado, nunca conseguí distinguir una piedra de este lado de una del otro, los gorriones que piaban en las ramas de los árboles eran iguales y el aire que se respiraba no tenía que pagar aranceles de aduana. Y los naturales del país eran exactamente iguales a mí. Viajamos todos juntos en esta enorme piedra, perdidos en el universo infinito, donde no hay fronteras.

«Allá muevan feroz guerra ciegos reyes por un palmo más de tierra, que yo tengo aquí por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes.» Yo tengo por mío el mundo, por compatriotas a la humanidad; nunca me veréis agitar banderas, todas están teñidas con sangre, todas no son más que un trapo de colores. Nada por lo que merezca la pena morir o matar, si es que hay algo por lo que merezca la pena hacerlo. Imagine no country... cantaba John Lennon, imaginémoslo y démosle la espalda a todos los que buscan enfrentarnos para su propio beneficio, escondiéndose detrás de patrioterismos, nacionalismos y de cualquier otro ismo.

15 comentarios:

RTB612 dijo...

Sí, sí, muy bonito, pero en la práctica si eliminas la religión y el nacionalismo, lo que queda no es ese universalismo utópico de John Lennon, sino el individualismo más extremo. El resultado no es que todos los hombres son tus hermanos, quedas como hijo único y malcriado.

El nacionalismo y la religión son herramientas, como un martillo. Un martillo no es bueno ni malo en si mismo, depende de como se use, si se usa para construir una casa o para martillarle los dedos a los de la casa del vecino.

El ser humano se agrupa en grupos y eso no es algo que se pueda cambiar. Sí se puede educar a que esos grupos sean más abiertos y tolerantes, cosa que no se logra llamando estúpido a todo aquel que opine diferente.

Góngora dijo...

No he encontrado mejor oportunidad para mencionar a Michel Foucault, que leyendo tu entrada. El famoso discurso focauldiano del poder, esa constante necesidad de controlarlo todo, de poner fronteras y etiquetas a todo ser viviente...

Desde que nacemos ya tenemos un código asignado (un DNI, un pasaporte, una nacionalidad que nos condicionará -o no- en el futuro). El propio lugar de nacimiento ya nos condiciona y nos marca según los prejuicios que se tengan. Nuestro nivel adquisitivo nos limita en lo que queramos hacer más adelante...

Pero, así es la vida. Y las naciones han necesitado de ese sentimiento nacionalista a lo largo de toda su historia para justificar muchas cosas, buenas y malas, por y para la Patria. Del mismo modo que a menudo actúan otros colectivos como el clero, el gobierno, o determinado partido político que dice obrar de cierto modo para defender los intereses de sus conciudadanos. Terribles cosas se han hecho también en nombre de Dios, la Inquisición siendo un claro ejemplo de ello.

"We are humans after all, we have the thannatos instinct inside", como sostenía, si mal no recuerdo, Sigmund Freud. Forma parte de nuestra naturaleza, tenemos la necesidad constante de querer justificarnos en lo bueno y en lo malo y para ello buscamos todo el tiempo una creencia que nos cobije ante la incertidumbre y ante nuestros propios errores. El nacionalismo es tan sólo un fragmento de ello.

Ensada dijo...

El nacionalismo y la religión no son herramientas, son deformaciones malsanas del pensamiento humano. No hay manera de usar el nacionalismo para nada bueno, porque desde su mismo principio fomenta la división y la diferencia. Y de la religión que voy a decir que no haya dicho, aún las muy loables intenciones de misioneros y monjitas en misiones perdidas en el quinto pino son tan loables como las de Médicos sin frontera y otras organizaciones afines, que mientras te curan o te dan de comer no te convierten a supersticiones sin ningún fundamento.

Y nunca me he distinguido por ser políticamente correcto: si algo me parece estúpido lo digo con todas las letras. El nacionalismo es estúpido. La religión es estúpida. Ambos deberían ser erradicados, todos estariamos mejor sin ellos.

RTB612 dijo...

Jo, el que no piensa como yo, su pensamiento es una deformación y hay que erradicarlo. Bueno, amigo inquisidor, cambia la palabra deformación por herejía y ponte una sotana. Me pregunto si eres consciente de hasta que punto te pareces a los más extremistas de aquellas instituciones a las que tanto odias. En fin, los extremos se tocan.

Ensada dijo...

¿Donde digo yo que hay que exterminar a nadie? Me parece que te gusta sacar las cosas de sus sitio, Rataube. Yo defiendo mi opinión, a ti no te gusta, no me leas, no es obligatorio. Pero de ahí a compararme con la inquisición es para mandarte a mamarla. A Parla.

Rubenset dijo...

El nacionalismo "regional" se debería respetar por igual que el nacionalismo "nacional".
El españolismo sea de izquierdas, como de derechas, no debe reivindicar nada, porque sus símbolos,bandera y lengua son internacionales.
En cambio el nacionalismo territorial "regional" como el que existe en Galiza, Catalunya o Euskal Herria sufre una persecución de sus símbolos, bandera y lengua, y algún día (sobretodo) Catalunya y Euskal Herria tendran que hacer un referendo, como ya se ha hecho en varias ocasiones en Canadá con el Quebec (que por cierto, es un independentismo muy diferente al que tenemos aquí) o se hará próximamente en Escocia para pedir la independencia del Reino Unido.
El nacionalismo como base no tiene ningún principio ni de xenofóbia ni de racismo ni existe ningún complejo de superioridad con los países en conflicto. Estos valores son mayoritariamente de la extrema-derecha, que poco o nada tiene que ver con el nacionalismo tradicional.

Ensada dijo...

Vale, que en realidad no me lees. Ningún nacionalismo es bueno, de ningún país, región, autonomía, coro de iglesia o banco de colegio.
El PNV muy de izquierdas no es, pero de ahí a llamarle de extrema derecha... Y no hay mas que leer a Sabino Arana para ver de que pie cojeaba.

RTB612 dijo...

No dije que quieres erradicar personas, sino pensamientos. Hablar de erradicar pensamientos deformados es lo mismo que decir que hay que eliminar herejías, hay que ser muy obtuso para no ver la similitud.

Quemar libros y personas suele ser el método que terminan por emplear quienes persiguen dicho fin. Supongo que hasta esa incorrección política todavía no llegas. Sospecho que no andas lejos.

Rubenset dijo...

Sabino Arana fundó el PNV en el siglo XIX!
La mayoría de políticos de esa época pensaban lo mismo pero para la patria que les pertenecía.
Hoy en día el PNV no difiende los mismos valores que los del siglo XIX, los tiempos han cambiado.

Ensada dijo...

Que casualidad, Rataube, yo sospecho lo mismo de ti, porque ante una idea que no te agrada, llevas media docena de comentarios intentando desacreditarme personalmente, un ad hominem tras otro. En fin, pensar por cuenta propia siempre ha sido complicado, es más fácil repetir doctrinas.

Rubenset, el nacionalismo es decimonónico en casi todos los patios de vecinos y sus fundadores son reverenciados como el quinto avatar de Vhisnu por todos sus correligionarios, PNV incluido.

RTB612 dijo...

Ad hominen, ad hominem, vamos repite y repite esa carta comodín, que total eso sí que es pensar por ti mismo, nada de aplicar fórmulas hechas donde no caben. Si tú, ad hominem, vistes sotana o no, poco importa, es sobre todo tu retórica la que comparo con otras retóricas, y la similitud no la has podido negar.

Pero vamos, si te asusta el Santo Oficio siempre puedes optar por otros modelos de erradicación de las deformaciones del pensamiento. ¿Que tal la Gang of Four y su revolución cultural? Combatieron al opio de los pueblos mediante la cultura, qué más se puede pedir. ¿O tal vez la caza de brujas del Senador Macarthy? Un poco paranoico tal vez, pero erradicaba las deformaciones sin pasar por fuego a nadie. Aunque claro, quizás eso de "caza de brujas" suene otra vez a inquisición, qué contrariedad. Debe ser que otros ya notaron el parecido entre los distintos erradicadores de pensamientos deformados, y yo sigo sus doctrinas.

Góngora dijo...

Me gusta que la gente opine, incluso que discrepen, pero por favor mantengamos las formas. Concentrémonos en el contenido de la entrada y evitemos las personalizaciones. Gracias.

Ensada dijo...

Que te la pique un pollo, hermoso, tengo otras cosas que hacer.

Ensada dijo...

Evidentemente no iba por ti, Gus. Déjalo, no tiene interés en argumentar, no voy a contestarle mas.

RTB612 dijo...

Otra formula hecha tan comun, si no puedes rebatir mi argumento, entonces en realidad lo mio no es un argumento. Asi los argumentos que no te gustan no son argumentos, y las formas de pensar que no te gustan no son formas de pensar. Ja, eso si que es una argumentacion infalible, no permite refutacion, igual que la logica circular religiosa.

Eso de "no voy a contestarle MAS", viene muy a cuento, sobre todo porque no me has contestado ni una sola vez a ese no-argumento principal, de que todos los erradicadores de las deformaciones del pensamiento, dicen basicamente lo mismo y se comportan basicamente igual.