martes, 2 de febrero de 2010

Idiomas



Es curiosa la actitud con los idiomas en este país, antes España. La teoría y el sentido común indican que cuantos más idiomas hable uno, mejor. Así, si uno es hablante nativo o adquirido de inglés, de alemán, de francés, uno tiene una ventaja respecto a los que no los hablan. Pero esto no se cumple exactamente si uno es un hablante nativo de gallego, de euskera o de catalán. Si uno ha tenido la suerte de conocer estos idiomas, va a tener que lidiar con barreras e imposiciones en cualquiera de los casos. Aunque estas sean distintas, dependiendo de cual lengua hablemos, pero iguales si atendemos a sus causas. La causa fundamental es nuestro querido y nunca bien ponderado «necionalismo» y la pleitesía política que se le rinde.

La última que tenemos que soportar es la ocurrencia del tripartito catalán de imponer unas cuotas de doblaje a las películas que se exhiban en Cataluña. Una vez más, se trata de una intromisión política en la libertad individual de las personas, en la economía de mercado, a la que tanto quieren, y en una nueva muestra de incorrección política, aunque políticamente correcta, eso sí. Lo políticamente correcto es otra peste, pero ya hablaré de ello otro día.

El caso que nos ocupa hoy es el de los idiomas y el cine. Así que decidme, os lo ruego (esto lo saqué de Mujercitas, vía las memorias de Groucho) ¿por qué hay que imponer una cuota de traducción o de subtítulos? ¿Por qué hay que meterse en el negocio particular de cada uno, imponiéndole exhibir en un idioma u otro? Ya hay cines que programan películas en catalán, pero estos tienen una cuota de espectadores bajísima en relación con el total, con lo que ésta sería también una imposición a los espectadores, a los que les resultaría más difícil encontrar el idioma que prefirieren actualmente. ¿Qué problema hay en que una persona hable catalán con sus amistades, vea las pelis en castellano y lea la prensa en francés, por eso de que Le Canard Enchaîné está muy bien? O que vea el cine en catalán, hable en castellano y no lea porque le cansa la vista. O que haga lo que le dé la gana sin que el gobierno se meta en las pocas opciones de libertad individual que nos quedan.

Una nueva vergüenza necionalista. Al final, como todo el necionalismo, lo que conseguirán es que en vez de tener una gran parte de la población orgullosamente bilingüe, tengamos enfrentamientos por las lenguas. Bueno, ya lo están consiguiendo. Dividir, en vez de aunar. Lo propio cuando se deja a los políticos lo que debiera ser exclusivo patrimonio de cada uno. Lo propio cuando se sigue borreguilmente a unos señores incapaces de pensar más allá de las próximas elecciones. Y así anda todo.

2 comentarios:

Rojo Separatista dijo...

Iba a responderte extensamente, pero me canse a la mitad, no vale la pena. A veces sigo creiendo que nos podeis llegar a entender, pero no.

Ensada dijo...

Nunca he entendido ningún nacionalismo, compa, lo siento, pero ten por seguro que soy capaz de entender a todo el mundo. Otra cosa es que no lo comprenda XD y de lo que menos comprendo son estas cosas de cara a la galería que no tienen ningún efecto práctico, excepto el de dividir a la peña.