viernes, 5 de febrero de 2010

Manifiesto sobre WM-ES y WM-CAT

Esta semana, ni más ni menos, se ha alcanzado un clima inestable, de dimes y diretes, sin llegar a ningún acuerdo en concreto en lo referente a los futuros capítulos de Wikimedia-ES y Wikimedia-CAT (en adelante, WM-ES y WM-CAT) y, en su caso, de la convivencia de ambos.

Planteamientos que mezclan temas políticos con culturales son los que, a mi modo de ver y el de muchos otros, dificultan el avance de los chapters. Y es que la cultura y la política, sea del corte que sea, son tan mala combinación como el agua y el aceite. Aquí surgen viejos paternalismos, sentimientos de que un grupo implica necesariamente la absorción del otro, y un clima de tensión que gira en torno a reivindicaciones que no reflejan otra cosa sino la falta de sentido común.

El nombre y la etiqueta es lo de menos, o debería serlo. La cultura, la difusión del conocimiento libre y las aspiraciones de universalismo son las que han de prevalecer sobre ciertas actitudes encontradas. Quisiera aprovechar esta entrada para definir lo que considero que es un enfoque equivocado y, si me permitís, hasta de tintes dantescos, que rayan lo grotesco. No estamos en las trincheras, no somos enemigos, buscamos exactamente lo mismo pero elegimos diferentes caminos. Ahora bien, ¿son excluyentes el uno del otro? Apelando a un concepto existencialista, y no por mencionar a Jean-Paul Sartre, pero "eso de primero vivo, luego existo", ¿aplica en Wikimedia?

¿Hasta qué punto es lícito justificar la existencia de un capítulo en función de la lengua o del territorio? Si apelamos al carácter territorial de los local chapters, podríamos decir que si realmente se cuenta con una infraestructura suficiente como para que ambos puedan co-existir, incluso en mutua colaboración, pues entonces no veo ningún problema. Y, podría incluso establecerse un paralelismo con el tan citado caso de "ansiedad de influencia" del crítico estadounidense Harold Bloom, tomando como base el psicoanálisis freudiano sobre la conducta paternalista de los seres humanos, especialmente del género masculino. Nótese la escasa, por no decir inexistente, participación femenina activa en el proceso que nos ocupa. Y podríamos incluso ir más lejos y comparar el caso de WM-CAT con el citado complejo de Edipo o, porqué no, el de la propia WM-ES. Gilbert y Gubar propusieron en 1979 ese mismo modelo aplicado a la necesidad que tiene un escritor/entidad cualquiera de reducir a la otra para salir a flote; véase sino la famosa lucha de clases marxista, en su estricta aplicación wikipédica.

Ha llegado el punto de madurar, de mirar hacia adelante, de olvidar rencillas y/o antiguos conflictos que no hacen más que dañar la imagen de un grupo y del otro. Dejemos ya, pues, de discutir sobre quién es más multilingüe, quién más/menos centralista, o quién más/menos regionalista. Ha llegado la ocasión, señores, de trabajar juntos, de superar esta etapa de confrontación y de asumir la responsabilidad que nos lleva a interesarnos por el bien del conocimiento, sin barreras territoriales, políticas ni lingüísticas. Todo aquel que no sea capaz de perseguir ese objetivo más allá de sus propias convicciones - que son tan respetables como las de cualquiera - entonces no es capaz de ver más allá de su propio tejado. Digamos adiós al ego, si no somos capaces de ponernos de acuerdo, entonces evitemos la confrontación y concentrémonos en lo que realmente importa. Cualquier otro esfuerzo para revertir esta acción significará necesariamente que todo habrá sido en vano.

Góngora dixit.

6 comentarios:

Morza dijo...

es el problema de españa, dar más importancia a las estructuras que a los objetivos... así nos va...

Rojo Separatista dijo...

El problema que no nos pueden vender gato por libre, porque ya nos conocemos.

Ensada dijo...

El problema es la política, que se mete en todo, es una peste omnipresente.

Yo propongo crear el capítulo WM:Coto Mixto, que como no es de nadie...

http://es.wikipedia.org/wiki/Coto_Mixto

Joan dijo...

Efectivamente ha habido una tormenta. Pero yo la veo en positivo. Menuda cantidad de energía hay que estaba dormida. Y si fuéramos capaces de canalizarla en positivo? En tu reflexión me parece ver dos salidas: O nos entendemos o no nos molestamos. Seguramente como en todo, el resultado será en gris: en parte nos entenderemos y colaboraremos y en parte coexistiremos sin molestarnos. Pero me parece evidente que a los dos nos interesa la existencia del otro. Porque hay una tercera vía que seguramente también entrará en el tono de grises: A ver quién mete más goles, a ver quien libera más contenidos, a ver quien capta más usuarios, a ver quién difunde más los proyectos en los medios. Es el dilema del prisionero al revés, si existe sólo uno el resultado es 0+1, o 1+0, si no existe ninguno 0+0 pero si existen los dos puede ser 3+3. El problema es que WMF a través de su Chapcom nos ha dado a entender que hemos de elegir entre 0+1 o 1+0. Entonces entran los egoísmos, incuso se desatan las paranoias. Si no encontramos la forma de canalizar las energías de forma constructiva el resultado lamentablemente puede ser 0+0. Pero no tenemos porqué aceptar elegir entre 0+1 o 1+0. Plantémonos. Fijemos firmemente que queremos 3+3. Pongamos la pelota en el tejado del chapcom: Presentemos las dos propuestas condicionadas a que se apruebe la otra. Que WMF no pueda elegir entre 0+1 o 1+0 que no tengan más remedio que elegir entre 0+0 o 3+3.

Góngora dijo...

Sin duda, Joan, sin duda. Creo que tu planteamiento no está lejos de lo esperable. Desde mi punto de vista, lo he dejado bien claro: la existencia de uno no debe suponer ni perjuicios ni amenazas a la presencia del otro. El objetivo que se persigue, en el fondo, salvando las distancias culturales y/o lingüísticas, es el mismo: conocimiento libre y su difusión.

Como en todo, habrá rivalidades, compañerismo, etc. Es inevitable, la especie humana es así. Dejando esto a un lado, como bien dices, hay que centrarnos en lo más importante. Es aquí cuando veo que has entendido al pie de la letra mi razonamiento: o trabajamos juntos y bien o, de lo contrario, trabajamos separados si en conjunto no funcionamos. No hay una tercera opción, o, espera, puede que sí la haya: que uno exista, el otro no, o que ambos no funcionen por X motivo. En última instancia, como dije antes, lo de la etiqueta me parece soez, efímero, y poco práctico.

Góngora dijo...

Por cierto, quisiera añadir que estoy de acuerdo con lo que ha dicho Morza. El "contenido" (entiéndase por este los objetivos a seguir, las actividades a realizar, etc) debe prevalecer, por puro sentido común, sobre la "estructura". Perder el tiempo en cuestiones que no vienen al caso es no avanzar.