miércoles, 3 de marzo de 2010

Eufemismos

Vivimos en un mundo políticamente correcto. Imitando a nuestros queridos amigos y compañeros en la OTAN, los Estados Juntitos de América, los negros son afroamericanos, los moros son magrebíes, los espalda mojada son latinos.

Además la corrección política, que esconde precisamente lo que quiere evitar, tiene un sesgo especial para los castellanoparlantes. El inglés no tiene género, el castellano, sí. Con lo que los políticamente correctos españoles nos lo hacen pasar pipa con inventos como el de jóvenes y jóvenas, miembros y miembras, menciones en cada frase a los hombres y mujeres, o mejor, mujeres y hombres, para cumplir con lo de la paridad. Con el añadido de ir regando @ por todas partes donde escriben. Ruido blanco.

Claro que también es una muestra de la afición a los eufemismos de la sociedad actual, donde ya os he contado otras veces como van las cosas: ahora las lumis son masajistas; los gimnasios, centros de tonificación y cualquier soplagaitas es Ingeniero Técnico en el Insuflado de Instrumentos Autonómicos.

Y de tanto utilizar lenguaje políticamente correcto se nos olvida la realidad que enmascara: las prostitutas son mujeres esclavizadas, los desempleados son personas que no tienen trabajo, la violencia de género son agresiones sobre mujeres por parte de machistas cerriles, la desaceleración de la economía es miseria para los trabajadores.

Pero como nos lo sirven convenientemente edulcorado, nos olvidamos de la realidad en favor de la corrección política. Que es el fin último que se persigue con tanta tontería, no os dejéis engañar. Eso de evitar lastimar los sentimientos de las personas a las que se refieren con tanta miel es la excusa para evitar que la cruda realidad nos haga caer de la burra y nos demos cuenta de lo mal que va todo en el trato a las personas de otras razas, en el trato a las mujeres, en el trato a los empleados, en el trato al mundo. Porque llamar a un negro «afroamericano» no evita que se le discrimine exactamente igual, ni llamar desaceleración a la crisis evita los cuatro millones de parados.

Deberíamos empezar a exigir que no se nos trate como a imbéciles y que se hable con claridad de las cosas. Deberíamos volver la espalda a estos políticos y «comunicadores» que nos venden la miseria con azúcar. A ver si es verdad. Algo cambiaría.

3 comentarios:

Eric dijo...

No es otra cosa que una herramienta más para tener al pueblo contento o al menos ocupado para que no piense, como la telebasura y los deportes de seguimiento masivo. ¿Qué más da estar jodido si hay un nuevo follón de la baronesa Tysen o un Madrid-Barsa a la vista?

Por cierto, ¿podéis quitar el enlace al Mirador de Echus? No tengo intención de seguir con él, ahora ando metido en otro blog, no wikipédico. Gracias!

Góngora dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Sin embargo, si bien el inglés no tiene flexión de género, sí hay numerosos ejemplos de casos parecidos en el mundo angloparlante.

Por citarte solo algunos:
1) Spokesman fue tradicionalmente usado tanto para hombre como para mujer ("man" es hombre). Sin embargo, luego para distinguir se introdujo la poco común "spokeswoman" ("woman" para mujer) o, para no hacer diferencia, la alternativa y neutra "spokesperson".

Lo mismo con "policeman" (y la moderna "policewoman"). También nótese que cuando no se sabe el género del sujeto se prefiere "his" antes que "her", razón que ha llevado a muchas políticas a plantear la forma coordinada his/her o, mejor aún, un plural "they" para referirse de modo genérico a personas que no necesariamente son ellos/ellas sino él/ella.

Ensada dijo...

Si, bueno, no dudo que en inglés haya gilipolleces del mismo estilo, pero no lo domino, sorry.

Ahora, que lo del castellano es penoso/a no hay duda alguna.

Y ya de paso, aprovecha que quitas el enlace al blog de Eric y cambia el de Santi, que Bilbao-Limerick lo ha dejado y ahora escribe en este:

http://comounlibroabierto.wordpress.com/