jueves, 11 de marzo de 2010

Partidos políticos. S.A.

Estoy aquí sentado, sin saber de qué escribir. Temas no me faltan, solo con abrir el periódico ya se me ocurren tres o cuatro. Es tan fácil poner verde a estos políticos, nos dan tantos motivos de crítica, que no es problema escribir algo sobre las perlas que van regando. Pero en vez de las tonterías particulares, ascendamos al caso general. Somero repaso a los partidos:

El PP sigue dedicado a negarse a todo, me recuerda a un senador vitalicio que vi en una película americana, siempre estaba dormido y cuando lo despertabas, lo primero que salía de su boca era «me opongo». Pues estos igual, lo único que saben hacer es decir que no. No importa que las políticas pseudoliberales de los partidos de su cuerda sean las que nos han llevado a esta crisis mundial. No importa que la línea de pensamiento de sus dirigentes escore cada vez más a la extrema derecha, a la que siguen incomprensiblemente haciendo la pelota, siendo como es una corriente muy minoritaria en este país. Un insulto para el gran número de votantes demócratas que les apoyan. No importa que si alguna vez se le escucha una propuesta, esta sea en sentido contrario a las que aplican los partidos de la derecha en otros países, después de haber dicho lo contrario en sus campañas electorales. Nada importa, lo único es hacer la cusqui al gobierno, aunque sea en contra de los intereses del país. Menos mal que estos son los que se van de patriotas suma cum laude, si no fuera así, no sé lo que harían. En cuanto les rascas un poco, empiezan los ataques a la Policía, a la Guardia Civil, al ejército, a los jueces, a los periodistas, a todo hijo de vecino, ellos están en posesión de la verdad absoluta y los demás somos unos anacolutos. Menudo recambio para el gobierno.

El PSOE es otro que tal baila. Un partido pretendidamente de izquierdas, que tiene las narices de conservar el «obrero» en sus siglas y donde hace tiempo que el «socialista» no pasa de ser un mero adorno. Aún estoy esperando que este pretendido partido socialista socialice algo. Es manifiesta su capacidad para cambiar de discurso en cuanto ganan unas elecciones, la rapidez con que cambian de postulados, da igual que se trate de la OTAN, como antes, o de la desaceleración, como ahora, el caso es traicionar a sus bases, a su ideología y a su historia. Menudos rojos estos chicos, en cuanto están en el poder, los bancos suben sus beneficios como la espuma, creo que la mitad de la banca de este país tiene carnet del partido y una foto de Pablo Iglesias dedicada. Dedicada por Zapatero y Felipe González al alimón. Cada vez que me acuerdo de la revolución del 34, me tengo que frotar las meninges al recordar que es el mismo partido.

Izquierda Unida es en quien estaba pensando cuando hice la entrada de «Unido» en el diccioarmario. Los restos de los grupos más de izquierdas, aliados en un pastiche controlado por los restos de Partido Comunista. Saldos y rebajas. Basados en ideas obsoletas para los tiempos que corren, alguno de los grupúsculos que lo componen tienen un pase, pero al juntarse con esta tropa, siempre dispuesta al pacto en cualquier parte donde les dejen pisar un poco moqueta, pierden cualquier legitimidad. Fue la última esperanza de que la izquierda se hiciera oír en este país, así le ha ido y así le va.

El PNV y CIU son, junto con el BNG, la máxima expresión del «necionalismo» de la nación. Siempre medio hablando de independencia. No sé a qué independencia se refieren, ¿será de la Unión Europea?

El PNV es incapaz de sacudirse de encima a la ETA y a la servidumbre y pleitesía política que conlleva. Atrincherados en las ideas xenófobas de su fundador, prefieren a un asesino vasco a una persona honrada extremeña. Como las balas y las bombas nunca corren en su dirección, pretenden ser los únicos que tienen solución al conflicto que desangra su autonomía. Eso si, pagando el peaje a los fascistas asesinos organizando viajes a las cárceles, dando becas para cursos universitarios y negando con una mano la violencia, mientras con la otra se les subvenciona. Que los votantes del País Vasco están hartos de esta jugada se ha demostrado en las últimas elecciones.

Algo que también pasa en Cataluña, porque CIU son otra tropa del mismo estilo. Afortunadamente en su región se ha terminado con los ponebombas, pero no con estos señores que pretenden ser mejores que los demás. Otros que también están dispuestos a pactar con sus más encarnizados enemigos si con esto pillan cacho, en una esquizofrenia política que deja bien a las claras que lo único que les mueve es el poder, como a todos. En fin.

El BNG es un caso aparte en esta panoplia de nacionalistas periféricos (cómo le gusta esta palabra a los nacionalistas estatales XD). Se distinguen de sus correligionarios necionalistas de otras regiones en que el suyo es un nacionalismo de izquierdas, o eso dicen. Conservan en su galaxia a más de un grupúsculo estalinista/rojoide, de estos que ponen petardos a los que no piensan como ellos, en el caso que se demuestre que esta peña piensa. Como única prenda absolutoria se puede decir que han conseguido cambiar el tradicional entreguismo gallego a caciques y políticos estatales por una cierta lucha para que se nos tenga en cuenta para algo, pero no dudan en pactar con quien sea para pescar despacho y coche oficial. Al final, idénticos a los demás.

Los Verdes/ecologistas, que en nuestros vecinos europeos han logrado una cierta presencia, aquí han pasado sin pena ni gloria. Sufren de minifundismo político, disgregados en partiduelos de Taifas, cada uno formado generalmente por un listillo que vio la oportunidad de dejar de trabajar y hacer algo de pasta a cuenta de ONGs diversas. Algo que en otros lares consigue llevar un poco de sentido común a la política, aquí es inexistente. El sentido común no abunda en esta España de mis entretelas.

Otras hierbas hay por el campo, tipo trepa como Rosa Díez o tipo chanchullo como Unión Mallorquina, pero ninguno desmerece de los grandes partidos en cuanto a estar siempre dispuestos a pillar donde les dejen ejercer de bisagra sin aceite, por aquello de lo que rechinan este tipo de pactos.

Y este es el panorama politicoide con el que nos tenemos que enfrentar a la crisis, meus reis. Ninguno de los partidos tiene la menor idea sobre cómo afrontarla, no digamos ya sobre cómo hacer esa reestructuración económica que a cada momento dicen que necesita la sociedad. Sobre todo porque no les interesa, ya que sus modelos siguen basados en esta economía de mercado que les permite seguir pillando sin trabas. Y porque los humildes ciudadanos les importamos bien poco.

¿Cómo vamos a salir de este follón? No lo sé, pero de una cosa estoy seguro, no va a ser esta tropa la que lo consiga. Al final saldremos arrastrados por las demás naciones, a costa de pasar mucha miseria y muchos sinsabores, pero seremos nosotros mismos los que lo hagamos, sin necesidad de anuncios chorras. Ni de políticos jetas.

Visto lo visto, estoy pensando en nacionalizarme finlandés. Lo malo es el frío.

7 comentarios:

Eric dijo...

Para eso está la sauna, hombre. Habrá que investigar qué tal es la casta política en el frío norte...

Joan dijo...

Que los políticos españoles no tengan ni idea de como salir de la crisis es una ventaja, no un inconveniente. Esta crisis tiene la raíz en el aumento de la productividad en los servicios promovido por Internet. La capacidad de producir hoy en día es superior a la capacidad de consumir. Las recetas keinesianas y la innovación no son suficientes para mantener la máquina en marcha. Sobra capacidad de producción. Puede haber 4 millones de parados, 2 millones de jubilados y 5 millones de estudiantes y la capacidad de producción sigue siendo excesiva.

Hay dos formas de salir de la crisis: Poner de nuevo en marcha la máquina, empobreciendo a la mayoría hasta que no tenga más remedio que trabajar aceptando unos sueldos competitivos (bajos) y enriqueciendo a una minoría a base de provocar burbujas especulativas en las que se acumule el exceso de producción. O cambiar de máquina a una nueva economía no basada en la escasez sino en la abundancia, donde la gente no se mueva por necesidad sino por gusto, donde se sustituya el esfuerzo por el entusiasmo y donde en lugar de acumular ladrillos se acumule cultura y conocimiento.

Pero cállate y ni se te ocurra divulgarlo. Si se enteran los políticos (en otros países ya lo saben, por eso tienen sus buenos modelos matemáticos) ya sabes cual de las dos salidas escogerán. Lo malo de esa salida es que, a parte de ser desagradable, es insostenible. El planeta no puede regenerar la cantidad de materia y energía que la potencia económica mundial es capaz de degenerar.

Tu has analizado los distintos partidos políticos y los has clasificado infructuosamente. Aparentemente la única clasificación que has encontrado es la de los necionalistas. Pero cometes medio error. Son necios sí, pero no son nacionalistas. Como el PP no es liberal ni el PSOE es socialista. Llamarles necionalistas es medio piropo. Son empresas que venden la imagen de liberales, de socialistas, de nacionalistas… porque esa imagen tiene un mercado que les da cuotas de poder en la mal llamada democracia española que de democracia no tiene nada y de partidocracia todo.

Ensada dijo...

Que va, yo los tengo clasificados a todos en la carpeta de Totalmente Inútiles XD

Lo de los necionalismos ya es manía particular, no soporto ninguno, ni el españolista, ni el gallego ni el de la república independiente del Bierzo.

Joan dijo...

El análisis del autor del artículo es potente en la medida que se distancia de las ideologías y critica el sistema.

Podría haber partidos con una ideología basada en organizar el poder entorno a un estado-nación y otros con una ideología basada en no organizar el poder y que impere la anarquía. Podría haber partidos con una ideología basada en hacer más grandes las naciones existentes o con una ideología basada en hacerlas mas pequeñas dividiéndolas. Como podría haber partidos con una ideología socialista o con una ideología liberal. Si esos partidos defendieran honestamente sus ideas y pidieran el voto para llevarlas a la práctica, se podría estar de acuerdo o no con ellos pero todos merecerían nuestro respeto.

El autor pone el dedo en la llaga. El problema es que ninguno defiende honestamente ninguna ideología. Se limitan a vender la imagen de una ideología que tiene mercado para engañar a la gente, que les vote, y conseguir cada uno su cuota de poder.

Si pierdes la distancia y caes en la trampa de creer que los partidos que aparentan defender ideologías nacionalistas son peores o mejores que los que aparentan defender otro tipo de ideologías, estás haciendo el juego al sistema.

Como también es una trampa calificar de fascistas a los terroristas. El terrorismo es execrable pero la sociedad tiene mecanismos de defensa. Hay una policía que los persigue, un sistema judicial que los juzga y unas cárceles donde encerrarlos. El fascismo es infinitamente más execrable porque la sociedad no tiene mecanismos de defensa. En los sistemas fascistas era la policía quien perseguía a las víctimas, era el sistema judicial quien ordenaba ejecutar los crímenes y las cárceles eran los zulos donde se mantenían secuestradas a las víctimas. Todo lo que sea banalizar el nivel de perversión del fascismo calificando de fascismo otras cosas es un grave error, probablemente promovido por los fascistas.

Ensada dijo...

No te vayas a creer, el fascismo es peor que el terrorismo porque parte (partía) del estado, pero si estos terroristas lograran imponer sus ideas, su estado sería igual de fascista que la Alemania nazi o que el fascio italiano. Además, antes de hacerse con el poder, estos partidos eran igual de terroristas que los actuales. La ideología es irrelevante para este caso y, si vamos a eso, para cualquier otro.

Joan dijo...

Descalificar un determinado grupo terrorista por los fines que tu supones que pretende o por lo que pasaría si se aceptaran las ideas que tu crees que tiene, es un grave error. El terrorismo es reprochable por los medios que utiliza no por los fines que pretenda ni por las ideas que tenga.

De reprobar un determinado grupo terrorista por que se supone que pretende imponer un estado autoritario a elogiar a otros que pretendan liberar a un país de un sistema partidocràtico como el que describe el artículo sólo hay un paso. Incluso estas a un paso de elogiar al mismo grupo que pretendes reprobar. Por lo menos a los ojos de los que crean que lo que pretende o lo que sucedería si se aceptaran sus ideas no es el establecimiento de un estado autoritario.

El solo hecho de atribuirle ideas ya es, en cierto sentido, un inicio de apología del terrorismo. El terrorismo, en cuanto que tal, no tiene ideas. Es una actividad puramente criminal.

Ensada dijo...

Una actividad criminal que intenta que sus criminales ideas sean las que regirían un futuro estado, criminal, por supuesto.

Pero en algo te doy toda la razón: ideas no tienen, porque para eso hay que pensar y por ahora no dan muestras de ello.