jueves, 15 de abril de 2010

Crítica literaria: El Juego del Ángel

Las cosas siempre vuelven, como yo vuelvo a depositar en manos de la amable bibliotecaria El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón. Me siento perdido en la ciudad cuando hago estás cosas que el destino me envía. No se decir lo que esperaba encontrarme, pero no era esto.

Ya había oído hablar del autor, había leído un par de entrevistas, pero os he de confesar que cogí el libro por su tamaño, ya que tiene más de 650 páginas en la edición que manejo, un tocho de la Editorial Planeta con copyright del 2008. Es una primera edición y había tres ejemplares iguales, lo que aquí es un record absoluto, debe ser una donación de la editorial o parte de un legado de algún ser misterioso.

Misterio que envuelve la novela, la trama y la acción, tan misterioso que el autor tampoco lo entiende. O si lo entiende, no lo explica. O no quería explicarlo. O es más fácil dejarlo a medias que pensar en una explicación impactante. Me temo que es esto último.

Como dar una sucinta idea del alcance de la trama sería tanto como revelarla, me limitaré a decir que nuestro confuso protagonista David Martín, hijo de un pistolero drogadicto de la Barcelona del pistolerismo y el somatén, es un huérfano recogido en las entrañas de un periódico de la época. Nuestro chaval crece en la empresa a la vez que intenta perfilar su carrera de escritor. Aprovechando la jugada, el autor nos pontifica acerca de como se es y se siente uno escritor, además de colocar algún truco del oficio para solaz de futura competencia.

No falta en el asunto un librero de viejo, personaje recurrente en la novela española actual. Y mujeres esparcidas por la novela, escenas de cama incluidas, la más tórrida al poco de empezar el libro, según mandan los cánones de la Santa Madre Iglesia del Best Seller. Una de estas mujeres, Isabella, es quizás el personaje más logrado. Como los vivos diálogos, que rezuman ironía y cinismo, pero que se ven cada vez más forzados a medida que transcurre la obra.

Para ser honesto, diré que el autor me cae fatal, las entrevistas que leí eran para darle una colleja, directamente. También que como no sabía nada de la obra, me encontré de golpe con una fantasía un pelín gore, tema que no me gusta nada. Y eso no es buena manera de enfrentarse a un autor por primera vez, pero es lo que hay. Así que mediatizado por ello, os diré que la novela me pareció confusa, la trama excesivamente forzada y sin definir. La ambientación es lo mejor, logra usar la ciudad como una niebla que vaya oscureciendo las páginas.

Demasiado oficio al escribir. Un best seller internacional. Pues vale.

No me veréis leyendo otra de este señor.

No hay comentarios: