jueves, 8 de abril de 2010

Garzón, la justicia y los jueces.

En este país vivimos bajo las leyes que nosotros mismos nos hemos dado. Una de ellas dice que cuando se tiene noticia de que hay un (uno solo llega) cuerpo enterrado clandestinamente, ante la denuncia del hecho o de oficio si llega la información al juez o a la fiscalía, estos están obligados a efectuar las diligencias necesarias para levantar el cadaver, investigar su filiación y ponerlo a disposición de sus familiares. Y, evidentemente, investigar, procesar y condenar a los responsables del delito, si lo hubiera o hubiese.

Otra ley, esta internacional, declara radicalmente nulas todas estas leyes de punto final, obediencia debida, o como se le quiera llamar, que las dictaduras se suelen dar a si mismas para lavar los crímenes por ellas cometidas. En todos los países se anulan y, mal que bien, se lleva a los delincuentes ante la justicia.

En España tenemos una ley preconstitucional conocida como la Ley de Amnistía, que dió como no realizados una serie de delitos «políticos» perpetrados durante el franquismo. Se nos vendió como la justa reparación a los que habíamos cometido delitos buscando la caída del dictador y de sus mariachis. Lo que no se nos dijo, mira que cosas, es que a la vez que nos liberaba de responsabilidades penales a todos los luchadores por la democracia, libraba también a todos los fascistas asesinos, ladrones y prevaricadores que tan alegremente nos mataron y se enriquecieron en aras de de acabar con la conspiración judeomasónica que siempre utilizaron como escusa.

Ahora llega un juez, Garzón, más que discutido por todos, izquierda y derecha y, sobre todo, extrema derecha, que pretende investigar los crímenes franquistas en este país. Tamaña desvergüenza, abrase visto, ¿quien se cree ese que es? Inmediatamente, los palmeros de la dictadura, con Falange y esa asociacioncilla fascista que se llaman Manos Libres a la cabeza, lo denuncian y sus queridísimos compañeros en la carrera judicial pierden el culo para procesarlo. Los gritos por esto se están oyendo por todo el mundo y no es una metáfora. Juristas franceses, americanos, argentinos, chilenos, etc., etc., han puesto el grito en el cielo quejándose justamente de esta cafrada que la justicia española, rectifico, que algunos jueces españoles intentan hacer con el juez estrella.

Garzón tiene muchos defectos, no es santo de mi devoción, pero en este caso se merece el apoyo de todos los que luchamos por la democracia y de todos los que tienen la suerte de no haber conocido la opresión, pero que deben asistir alucinados a estás cosas.

La justicia española es el último reducto de la dictadura, con todos los resabios adquiridos durante cuarenta años de mangonear, debemos terminar con este estado de cosas. Durante la Transición, que nos alabaron desde todo el mundo, una de las principales equivocaciones que se cometieron fue no haber depurado responsabilidades en la judicatura. El miedo que todos teníamos a los militares nos hizo olvidar a los jueces. El ejercito, sin embargo, dio a todos una lección de democracia, de fidelidad constitucional y de lealtad, convirtiéndose sin apenas más que unos pocos miembros que seguían añorando el fascismo, en una de las instituciones más democráticas, más serias y profesionales y en uno de los garantes de la democracia.

Sin embargo, los jueces y fiscales, directamente responsables de condenar y perseguir a los demócratas que intentaban cambiar el modelo político, pasaron de puntillas por la transición sin pagar los crímenes de los que habían sido cómplices y de aquellos polvos vinieron estos lodos. Es un grave error que ahora estamos pagando, con estas fascistadas que repugnan a la razón.

Al igual que denunciamos las leyes de punto final de otros países, denunciemos la nuestra. La Ley de Amnistía es preconstitucional y nula de pleno derecho a la luz de la Constitución, debe por tanto ser anulada. Los asesinos y ladrones, (es vergonzoso ver a los herederos del dictador lucrándose descaradamente de los productos de los robos del generalucho ferrolano y mirando por encima del hombro al común de los mortales, mientras disfrutan de los terrenos y del dinero empapado de sangre), deben pagar sus responsabilidades, aunque lleven muertos 20 años, por lo menos servirá como compensación moral a las víctimas y a sus familiares.

Y si esto lleva a que también se juzguen a los demócratas que luchamos por la libertad, sea. Estoy más que dispuesto a que se me juzgue a mi y a mis compañeros y que se vea las responsabilidades que aún subsistan. Así separaríamos las cabras de la ovejas. Y con un poco de suerte, esto llevaría al levantamiento de la numerosas fosas comunes que cavaron los fascistas para esconder sus asesinatos y dejaríamos de pasar esta vergüenza.

No hace tanto caminábamos por las calles pidiendo libertad, entre las balas de goma y los botes de humo. No me gustaría pensar que no ha valido para nada. Pero que quede claro que lo hice y que estoy dispuesto a volverlo a hacer. Ni los jueces de antes fueron capaces de impedírmelo ni lo harán los de ahora.

1 comentario:

elmendalerenda dijo...

la ley de memoria historica, dice entre muchas cosas que cualquier familar puede solicitar al juez competente que habra las fosas.

del juez garzon, solo decir que estaba para la foto y PA TREPAR.

si un guardia civil te coloca con el telefono, tu pagas la multa nadie sale en manifestacion para que la perdonen, la ley es la ley,y debe ser para todos, nadie esta por encima de la misma. (apropiada o no)