domingo, 20 de junio de 2010

Análisis de una taza de café

Pues sí, aunque el título suene de risa, nada más lejos de la realidad. Las tazas de café no son simples recipientes para depositar litros de capciosa cafeína. Lejos de ser estimulantes, según un estudio del movimiento conocido como Mediated Discourse Analysis (Análisis del Discurso Mediado), una simple taza de café puede contener hasta seis tipos diferentes de discurso. Para ello, los analistas tomaron a modo de ejemplo una taza de la conocida cadena estadounidense Starbucks.

A grandes rasgos, sus conclusiones son las siguientes:
  1. Contiene un discurso empresarial (véase, "atención al cliente").
  2. Contiene un discurso legal (implícito en el Copyright, marca registrada).
  3. Contiene un discurso nutricional (valores energéticos y calidad del producto).
  4. Contiene un discurso de fábrica (responsables de haber creado el material de la taza).
  5. La acción de beber café, ya supone una serie de discursos programados, negociados con anterioridad - si bien implícitos en el contexto - entre las partes.
  6. Contiene un discurso de márketing (publicidad del tipo, "nosotros tenemos el mejor café del mercado").
Aunque parezca una aproximación curiosa, como os lo he dicho, no es del todo inocente y aislada. Y, al igual que ocurre con esta taza, sucede con otros aspectos de nuestro entorno. Ya os traeré un caso objeto de estudio en un aeropuerto. Pero me temo que quedará para la próxima...

2 comentarios:

Ensada dijo...

Solo, con leche, cortado, americano, con hielo, descafeinado de máquina, corto de café... El propio brebaje es un poema de discursos.

Góngora dijo...

Jaja, y falta el más importante, que se me pasó nombrar: el discurso capitalista del consumo de café. :)