domingo, 20 de junio de 2010

Postestructuralismo y Wikipedia

Repasando el tema de la que será mi presentación este año en Wikimanía 2010, no tuve más que hacer un alto y reflexionar sobre un par de cuestiones. La primera de ellas fue, ¿es Wikipedia el legado de un pensamiento postestructuralista? ¿Hasta qué punto Barthes y Foucault influenciaron, directa o indirectamente, lo que vivimos a diario el común de los mortales?

Quizás estos pensadores franceses vieron más en lo simple que nosotros en la complejidad de las cosas que nos rodean y hacen el día a día en nuestra rutina. Lo más simple y llano pueden ser objetos del análisis más escrupuloso y pormenorizado.

Roland Barthes (1915-80), en su ensayo crítico La Mort de l'Auteur, planteaba una incógnita de la que rara vez nos percatamos o somos conscientes. ¿Por qué en Occidente se le ha atribuido, durante siglos, una excesiva importancia al rol del autor en el estudio, la lectura y la venta de sus obras? Y que conste que esto no aplica sólo a la literatura, sino también a las artes plásticas. ¿Quién no ha dicho en alguna ocasión, "he visto un Picasso" (por la pintura de dicho autor)? Y no, no es un simple juego metonímico. El meollo de la cuestión es que tendemos a interpretar y valorar el trabajo o los trabajos en función de quien los escribe. Al hacer esto, según Barthes, estamos ignorando una buena parte del significado que deriva de un texto. Estamos desatendiendo, pues, el papel del lector.

El filósofo galo va incluso más lejos y dice, en el mismo ensayo, "el nacimiento del lector comienza con la muerte del autor." De acuerdo con lo promulgado por los postestructuralistas, que se diferencian del aislacionismo estructuralista de la primera mitad del siglo XX en su visión del lenguaje como medio dinámico de comunicación y transmisión de ideas, el significado que deriva de un texto es el resultado de dos factores convergentes: por un lado el autor y, por el otro, el lector. No todas las intenciones del autor serán interpretadas de igual modo por un lector X. Aquí entran en juego variables como entorno cultural, formación, contexto histórico, estatus social, etcétera. Incluso, según Jacques Derrida (1930-2004), un escritor pudo haber plasmado significados alternativos que ni él mismo se imaginó. De ahí que, conforme pasa el tiempo, diferentes escuelas críticas se aboguen el derecho de interpretar una obra concreta según su parecer. No me extenderé aquí a explicar el famoso concepto derridiano de differénce/differance o, lo que es lo mismo, el proceso de analogía y sustitución (reemplazo/complemento).

El papel del lector es curiosamente moderno en la crítica literaria. Durante mucho tiempo se dio, y aún se da, especial importancia a aspectos biográficos determinados de un autor. Algunas veces funciona, otras no. Por ejemplo, sería imposible estudiar y comprender Heart of Darkness de Joseph Conrad sin hacer alusión al pasado en altamar de este escritor británico de origen polaco. La crítica neohistoricista de Stephen Greenblatt carecería de sentido si no tuviéramos en cuenta el contexto socio-cultural de William Shakespeare y las consiguientes lecturas del presunto discurso de subversión que se deduce de algunas de sus obras teatrales más universales. No obstante, si es cierto que el lector ha aportado y sigue aportando contenidos ricos. El texto vive y sino que le pregunten a los académicos postcolonialistas o a los de la escuela de Cultural y Ethnicity Studies.

Con todo, en Wikipedia tenemos un ejemplo moderno. El lector ya no es un recipiente pasivo de lo que se le enseña, sino que puede convertirse también en un autor - en la parte activa del todo - y trabajar a las dos bandas. Ese lugar a la interpretación, a la discusión, ese anonimato, donde la propiedad intelectual da lugar al espacio colaborativo en pro del conocimiento libre, es lo que me interesa resaltar. Y si para explicarlo he tenido que hacer un breve recorrido por la apasionante historia del pensamiento moderno y contemporáneo, bienvenido sea. Es mi deseo que, al menos, haya merecido la pena.

Góngora dixit (entrada dedicada a José Saramago).

6 comentarios:

Ensada dijo...

Cuando te pones profundo, das miedo :)

La verdad es que siempre he creído que un libro es totalmente distinto según quien sea la persona que lo lee. En ese sentido, desde siempre ha sido imprescindible el lector para la obra.

Góngora dijo...

En eso estamos de acuerdo (y los postestructuralistas también, jeje).

Con el enfoque postcolonialista, por ejemplo, se abrió un eje importantísimo. Obras que tradicionalmente habían sido evaluadas y criticadas por esteticistas europeos, fueron (re)interpretadas de forma radicalmente distinta por africanos, caribeños, etc. El texto, básicamente, es independiente de - que no ajeno a - su autor. Muchos han querido descifrar los mensajes ocultos del escritor en cuestión, sin tener en cuenta el significado que le podemos atribuir tú o yo como miembros de una sociedad con sus determinados valores.

Bueno, corto el rollo filosófico. Por cierto, me he acordado de ti al leer esto :P

Ensada dijo...

Y yo de la madre que fundó a todos los teólogos a sueldo XD

"la esterilidad lógica, antes que teológica, de tales asuntos narrativos no produce la buscada deconstrucción ontológica, sino que se retuerce en una parcialidad dialéctica tan evidente como para impedirle alcanzar cualquier objetivo creíble".

Por que yo lo valgo y el Vaticano me paga. Hace falta eggs para hablar de parcialidad dialéctica con tanta parcialidad dialéctica.

Góngora dijo...

Jaja, son de terror.

Gustavocarra dijo...

Pues creo que en parte estamos en la misma onda, tocayo. Justamente aludo a los elementos postestructuralistas de la wiki en este post de mi blog "serio".

Sin embargo, la wiki no sólo es Barthesiana, puesto que lo que la hace funcionar es una ecología.

Me encantan estos últimos post tuyos. Es hora de que se hable de cosas serias. Por ejemplo, hay un hilo últimamente en la lista de correos de la fundación que se llama "encouraging woman to participate". Realmente es el mejor hilo que he visto hasta ahora. Una de las cosas de las que se habla es de buscar un epistemólogo.

En mi planificación tanto de WA como de Wikipedia loves Museums insisto en la presencia de epistemólogos/as de las wikis.

Bueno, para terminar, no dejes de leerte el imperio de los signos, de tu amado Barthes. Una delicia...

Góngora dijo...

Gracias, tocayo.

Pues, la verdad es que me gusta mucho el tema de la filosofía y he escrito bastante sobre ello, aunque generalmente me lo reservo para mí. En esta ocasión, quería compartir esta reflexión en base a un estudio que hicimos en la universidad. Espero poder explayarme más en Polonia, :)

Con gusto me leeré el enlace que me has pasado. Saludos.