miércoles, 24 de noviembre de 2010

Acupuntura, el último chollo

Alerta magufo, como dicen los de Amazings: la acupuntura ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Así que ya sabéis, a partir de ahora que os claven agujas por todas partes, como si fuerais un muñequito vudu, ha sido certificada por la UNESCO que mola mazo. Claro que en este mundo de cátedras de homeopatía y ministras Power balance ya me lo creo todo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Habemus Papa

Pues si, haber lo habemos, aunque ha demostrado que es un gran admirador de Fernando Alonso, lo digo por la velocidad con la que circulaba el papamovil, velocidad tal que recordó a los fieles el paso de la vuelta ciclista: una hora de apiñarse en las cunetas y un segundo de visión de los corredores.

Pero no hemos de pensar mal, no lo hacia para evitarnos la visión de su Santa Faz, sino para que nos mojáramos con la que caía. Aunque lo que no evitó es que escucháramos sus palabras. Que manera de largar, en el avión, en el aeropuerto, en las catedrales, en todas partes. Y que oportunidad para quedarse callado, porqué para oír las gilipolleces que salían de su boquita divina, nos podíamos haber ahorrado la pasta que costó.

Que si la mujer debe realizarse en el hogar, que si en España estábamos en el mismo nivel de 1936, que si debíamos recuperar la conciencia religiosa de Europa..., vamos, que si me dicen que tiene carnet del PP, me lo creo.

Pero lo que si me creo a pies juntillas, es que la cúpula del PP tiene carnet del Vaticano. No hay más que ver con que gusto aplaudían las tonterías que nos dispensaba el Sumo Pontífice, siguiendo con su linea de España una, grande y libre.

Cuanto me gustaría que el slogan fascista este fuera cierto. Que España fuera una luchando contra la crisis y la corrupción, que fuera grande para pararle los pies al dictador marroquí y que estuviera libre de políticos ladrones. Y de curas pederastas. Y de cátedras de homeopatía. Y de ministras con pulseras Power balance. Y de colas en el INEM. Y de empresarios que no pagan a sus empleados y tienen la cara de pedirles que trabajen más. Y de subvenciones a películas que no ve nadie. Y de ONGs que solo se ayudan a si mismas. Y de reyes, príncipes y princesas del pueblo. Y ...