lunes, 11 de julio de 2011

Engañados

Compramos engañados las últimas novedades electrónicas, que no necesitamos para nada, pero que nos engañan con los últimos avances. Avances que están inventados desde hace años, pero que el marketing nos vende de maravilla.

Compramos engañados productos con obsolescencia planificada, pero nos engañamos diciendo que ahora las cosas no duran nada.

Engañados, pensamos que las factorías son propiedad de un capitán de empresa que busca su beneficio, pero sabe que no se debe matar a la gallina de los huevos de oro. No vemos el engaño de las sociedades por acciones, donde cuatro se lo llevan crudo con un 4% del capital, que se suma con las migajas que arrojan al 96%, mientras ellos se forran gracias a la especulación y a la información privilegiada.

Pero pensamos engañados que los jueces y los medios controlaran los excesos de las empresas, sin darnos cuenta, completamente engañados, que los medios también son empresas y que se cuidarán mucho de morder la mano que les da de comer. Y los jueces ¿son inasequibles al cohecho? Preguntárselo al beisbolista aquel de los USA, o al yerno de los Tous.

Cada vez con menos engaño, porque se les empieza a ver demasiado el plumero, nos dejamos engañar por los políticos, creyendo engañados que unos son distintos de los otros, cuando todos son servidores del mismo patrón: el dinero.

Y nos dejamos engañar, en definitiva, creyendo que esta sociedad y esta economía son así y no se pueden cambiar, cuando la historia nos demuestra que se hizo gran cantidad de veces.

Claro que la historia también nos tiene muy engañados...

1 comentario:

Santi dijo...

Que toda la vida es sueño, y los sueños sueños son...